
Hoy he quedado a las once con dos personas de mi pueblo. La semana pasada les puse las pilas y les dije que o quedábamos hoy o yo me marchaba al Caribe a costa de los novios. Y es que como somos tantos en las bodas tenemos que abrir una cuenta bancaria que tiene que cancelarse antes de que acabe el año. He quedado con el novio que ya está felizmente casado y con la otra persona autorizada en la cuenta. Me han tenido media mañana de cafés. Pero como no paso la Navidad en mi pueblo me ha venido bien verles. El novio se ha ido más rico que ayer y las dos personas autorizadas en el banco nos hemos quitado un enorme peso de encima.
Creo que en 2018 no hay bodas a la vista, aunque supongo que no me tocará a mí abrir la cuenta bancaria. Porque a mi hermano pequeño no le veo casándose aún.
No obstante, ha sido una mañana descafeinada. Y con esto me refiero a que echo de menos ciertas cosas. Como es la semana que es la gente está a medio gas. A veces esto viene bien para agilizar algunos asuntos.
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