De un tiempo a esta parte en que a muchos escritores les da por escribir sagas, me produce un poco de rechazo que un libro tenga o sea una continuación.
Hay trilogías con las que disfruto, recuerdo sagas a medio terminar por interminables (como la de la Dragonlance), pero es que cada vez me da más pereza coger un libro que pertenezca a una saga.
La novela que empiezo pertenece a una saga, y no entiendo todavía a qué saga pertenece, ya que las dos trilogías de Pérez Gellida las creía terminadas. Según pone en el resumen tiene que ver con la primera trilogía.
Con respecto a lo que hay en la solapa, me quedo con el río y la luz, el ying.
Lo que libra a César Pérez Gellida es que consigue engancharme con situaciones de intriga tal que no puedo dejar de leer.

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