Si te gusta la aventura y eres tan valiente que dices no tener miedo de nada, escucha atentamente esta historia, que puede ayudarte a desenmascarar a uno de los seres fantásticos más terroríficos del planeta.
En el estado de Zulia, al noroeste de Venezuela, se encuentra una ciénaga que actualmente se ha convertido en Parque Nacional, llamada la Ciénaga de Catacumbo. En este lugar, como en otras tantas ciénagas y pantanos del mundo, se da un fenómeno muy peculiar que no todos conocen. En ocasiones, unas extrañas luces de colores azulados y verdosos se desplazan sobre la ciénaga y se mueven cuando alguien se acerca. Por la noche, aumenta el número de destellos, lo que puede provocar un verdadero grito de terror en la oscuridad.
Muchos de los lugareños creen que se trata de seres espectrales que buscan una víctima a la que dar muerte, pero otros opinan que son las almas de los muertos que no pueden descansar y que vagan por los pantanos a la espera del Juicio Final. A estos seres se les llama "fuegos fatuos" y muchos los temen porque piensan que son un augurio de la muerte.
Lo que muy pocos saben es que los "fuegos fatuos", esas luces tenebrosas que se mueven por la noche, son producidas por un fenómeno normal, por una reacción química que se da cuando el gas metano entra en contacto con ciertas condiciones ambientales, frecuentes en los pantanos y en las ciénagas. Si nos desplazamos, se mueven también, impulsadas por el aire que generamos con nuestro movimiento.
Y ahora que sabes esto, no dejes que nadie te asuste.
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