
Ayer tenía el cuerpo mal y no era precisamente por una resaca descomunal. Según mi padre he debido coger frío, así que me tiré toda la tarde del domingo leyendo, durmiendo y viendo una película, que no fue otra que ésta.
Hacía mucho que la había visto y recordarla estuvo bien. Por supuesto que lloré con la muerte de McMurphy, aunque también me eché buenas risas a lo largo de toda la película, pese al dolor de estómago que acarreé a lo largo del día.
La trama transcurre en un centro psiquiátrico donde todo está regido por las órdenes de la enfermera Mildred Ratched (Louise Fletcher) hasta que llega un reo, Randle McMurphy (Jack Nicholson), que siembra el caos. Lo que quieren es comprobar si McMurphy finge o no su locura.
Mildred y McMurphy hacen un pulso para ver quién puede más de los dos. Él consigue poner a todos los enfermos de su parte y, cuando le recluyen allí contra su voluntad, sólo sueña con escapar del centro.
2 comentarios:
Esta película la vi hace ya muchos años,la proyectaron en un sistema -duovisión- que ha terminado por no tener éxito, pero que resultó muy novedoso para la época. Me encantó la interpretación de Nicholson y me impactó el tema de fondo. No cabe duda que es un mundo muy atractivo, pero al que hay que estudiar con pasión porque es tremendamente complicado. Hay películas que tratan sobre este tema, que te dejan de piedra.
Un beso K.
Sí, yo también la había visto hacía mucho tiempo, sólo que no me acordaba muy bien.
El tema da mucho de sí, ciertamente. En el cine -y también en otros ámbitos- es un filón al que no creo que se le esté sacando todo su jugo. Implica un abanico tan amplio de posibilidades...
Saludos.
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