
El Demonio cuenta que en un país lejano y tranquilo, el hombre solitario, el que se parecía a un dios romano, se sentó en la piedra de la desolación. A pesar de que le envió hipopótamos y tormentas, el hombre siguió en la piedra inmutable. Sólo cuando llegó el silencio, el hombre se marchó corriendo de allí.
2 comentarios:
Este es aquél que te dije que me gustó tanto ^^
Saludos!
Sí, cuando lo leí me acordé de ti.
Es hermoso, ciertamente.
Saludetes!
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