martes, abril 07, 2009

La carta robada

Dupin vuelve a sus demostraciones analíticas, consiguiendo un dinero extra gracias a una recompensa del prefecto, que les ha contado que a alguien con grandes poderes le han sustraído una carta comprometedora. Se sabe que ha sido el ministro D., con el que está haciendo chantaje a la otra persona.
La policía le cachea varias veces y registran su casa palmo a palmo sin encontrar la carta.
Entonces, un día Dupin le entrega la misiva al prefecto a cambio de una recompensa. Después explica cómo la ha encontrado.
Cualquier mente matemática intentaría ponerse en el lugar de la otra persona y buscaría en los sitios donde él mismo escondería la carta. Pero el ministro D. no sólo es matemático sino que también es poeta. Así que Dupin ha deducido que la carta sólo puede estar a la vista. Acude de visita a casa del ministro y observa toda la estancia hasta dar con un tarjetero, donde encuentra un papel arrugado. Se fija en los detalles y vuelve unos días después. Se oyen unos tiros fuera, de un supuesto loco pagado por Dupin que, aprovechando que el ministro se asoma a la ventana para ver lo que ocurre, cambia la carta por un facsímil vengativo.

2 comentarios:

Carol dijo...

Que grandes son los relatos de Poe. Gracias a estas entradas tuyas estoy reviviendo los cuentos, que leí hace ya tiempo. Me estás refrescando la memoria y te lo agradezco.

Saludos!!!

K dijo...

Con este relato acabé el primer volumen de la antología. Empezaré el segundo en breves, ya que en los próximos días tendré tiempo para leer.