viernes, abril 10, 2009

La incomparable aventura de un tal Hans Pfaall

Este relato me ha recordado mucho a las historias de Julio Verne, sin duda por los adelantos científicos y los detalles de un hombre que ha llegado a la Luna. Así que Poe también fue un adelantado de su época y con este relato presagió lo que ocurriría dos siglos después. Aunque él aquí presupone que la Luna está habitada por unos seres achaparrados y feos.

Una multitud se agolpa en una plaza central de la ciudad de Rotterdam. Sobre ellos vuela una especie de globo con un hombrecillo en su interior, que tira una carta. En la misiva, los altos mandatarios de la ciudad leen, incrédulos, las palabras de Hans Pfaall, desaparecido cinco años atrás debido al acoso de sus acreedores. Después de leerse muchos libros de astronomía, construyó el globo y decidió irse a la Luna. Y lo consiguió. Pide que se le perdonen sus deudas para volver de nuevo a Rotterdam.

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