lunes, junio 18, 2007

Suspiros desde el otro lado del mundo

Y hay momentos en que solo te apetece estar con esa persona, oír su voz, tocarle, darle besos, prodigarle caricias, darle un pellizco y apoyar tu cabeza en su pecho, hablar sin necesidad de decir nada. Y despertarte a su lado cualquier mañana.
Será que él consigue que el mundo cambie de color.

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