jueves, junio 07, 2007

Bochorno

Recuerdo que hace muchos años, cuando hacía ese calor del que es imposible huir, decía: "Qué soborno hace", hasta que me escuchó mi padre y me dijo: "Será bochorno". Tenía razón, como casi siempre.
Ciertamente es inevitable que no me acuerde de aquel día cada vez que hace ese calor. Aquí es horrible, es un calor demasiado pegajoso y se hace imposible huir. Bueno, sí se puede huir, con duchas frías cada 10 minutos.
Hoy hay bochorno, y el cielo está despejado. Me sentiría a gusto si hubiera nubes negras que descargaran su furia contra la ciudad para liberarnos del bochorno, pero no caerá esa breva.

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