
Solo quiero terminar ya los exámenes pues otra semana como ésta y me da algo. No tengo apenas tiempo de nada más que para dedicarme a los apuntes, pasearme hasta la facultad y escribir mecánicamente unas respuestas, algunas teóricas que caerán en el olvido con el paso del tiempo.
La noche me acompaña, ese silencio que se materializa a medida que pasan las horas de oscuridad.
He sacado tiempo para quedar con mi amiga Eva antes de que llegue el verano. Echo de menos el calor que otros años en esta época es casi inaguantable. Ni siquiera tengo tiempo para oGame donde básicamente me dedico a atacar a inactivos.
Lo peor es el momento en que voy a la cama, habiendo entrado los primeros rayos de luz del día por la ventana. Me tapo hasta arriba y me cuesta grandes esfuerzos pegar ojo. Lo peor de todo es que la imaginación empiece a dar vueltas sin parar a medida que tú vas dando vueltas en la cama. Uno de los peores momentos que he pasado fue pensar en el entierro de mi tío. Y lloré, lloré lágrimas infinitas hasta quedar exhausta. Intentaba quitarme ese pensamiento de la mente porque me resultaba insoportable, pero no pude.
Siento que me falta algo. Recuerdo las palabras de mi padre cuando no hace ni una semana dijo: "Quedarme sin mi hermano..." y me estremezco con solo pensar en ello, me duele porque peor que mi sufrimiento es el dolor de mi padre.
De repente quieres acabar con todo. Parece un pozo sin fondo donde es imposible ver el final.
No quería empezar un libro, pero tras esos siniestros pensamientos que no me dejan dormir opté por dejar en la mesilla la primera trilogía de la Dragonlance: las Crónicas. Y vuelo a mundos imaginarios hasta que los párpados me pesan demasiado para seguir.
Vendrán épocas mejores.
La noche me acompaña, ese silencio que se materializa a medida que pasan las horas de oscuridad.
He sacado tiempo para quedar con mi amiga Eva antes de que llegue el verano. Echo de menos el calor que otros años en esta época es casi inaguantable. Ni siquiera tengo tiempo para oGame donde básicamente me dedico a atacar a inactivos.
Lo peor es el momento en que voy a la cama, habiendo entrado los primeros rayos de luz del día por la ventana. Me tapo hasta arriba y me cuesta grandes esfuerzos pegar ojo. Lo peor de todo es que la imaginación empiece a dar vueltas sin parar a medida que tú vas dando vueltas en la cama. Uno de los peores momentos que he pasado fue pensar en el entierro de mi tío. Y lloré, lloré lágrimas infinitas hasta quedar exhausta. Intentaba quitarme ese pensamiento de la mente porque me resultaba insoportable, pero no pude.
Siento que me falta algo. Recuerdo las palabras de mi padre cuando no hace ni una semana dijo: "Quedarme sin mi hermano..." y me estremezco con solo pensar en ello, me duele porque peor que mi sufrimiento es el dolor de mi padre.
De repente quieres acabar con todo. Parece un pozo sin fondo donde es imposible ver el final.
No quería empezar un libro, pero tras esos siniestros pensamientos que no me dejan dormir opté por dejar en la mesilla la primera trilogía de la Dragonlance: las Crónicas. Y vuelo a mundos imaginarios hasta que los párpados me pesan demasiado para seguir.
Vendrán épocas mejores.
2 comentarios:
Las Crónicas fueron mis libros de cabecera durante mucho tiempo, de hecho no hace demasiado volví a leerlas en una edición especial anotada por los autores. (Qué de recuerdos me has hecho despertar jodía)
Si tratas de dormir algo antes supongo que te será algo más fácil. Prueba a acostarte a la 1 o dos de la mañana, vampira. ;-)
Me estoy pillando toda la colección de la Dragonlance. Esta edición es la anotada.
Es genial. Lo que pasa que tengo un listado de todos los libros y hay muchísimos.
Me encanta Tasslehoff, me hace reír, creo que no podía haber optado por escoger mejor libro en estos momentos.
Adoro a Tanis por sus correctas decisiones en cualquier momento y sobre todo en circunstancias adversas.
Flint me trae recuerdos de Gimli, el enano de El señor de los anillos.
Me encantan todos los personajes: Raistlin, Caramon, Sturm, Riverwind y Goldmoon... No sé si me olvido de alguno. De cualquier forma es un mundo mágico demasiado especial...
Tampoco quería empezarlos hasta que no tuviera unos cuantos colocados en la estantería, donde me esperan (en verano me los puliré) las Leyendas de la Dragonlance, El ocaso de los Dragones y La segunda generación (para éste creo que debo leerme antes otro libro, que al traducir al castellano lo cambiaron de lugar).
A pesar de que me encanta me lo tomo con tranquilidad, pero está genial, ciertamente.
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