Para continuar leyendo las siguientes sagas de la DragonLance es necesario hacer un alto en el camino y leer historias intermedias, muy breves pero necesarias para no perder el hilo. Algunas sabemos de qué van; otras, sin embargo, contienen nuevos datos sobre los personajes.
1. Riverwind y la Vara de Cristal Azul (Michael Williams)
Se trata de un poema narrativo que cuenta la vida de Riverwind, desde cómo fue encontrado por los bárbaros que le criaron, que procedía de la estirpe del leopardo y estos animales le habían protegido en su infancia y cómo el pueblo de los Bárbaros de las Llanuras se convirtió en su pueblo.
Entonces conoció a la hija de Chieftain (cacique), Goldmoon, y se enamoró de ella. Los sentimientos eran recíprocos, pero el jefe creía que el joven no estaba a la altura así que le dijo que podría cortejar a su hija si le traía la luna en las manos, las estrellas en un manto de colores y la Vara de Cristal Azul para regalársela a Goldmoon.
Los dos primeros requisitos eran fáciles. En un cubo de agua donde se reflejaba la luna se la entregó a Chieftain y un manto con estrellas cosidas, pero para conseguir la Vara tenía que hacer un viaje larguísimo.
Y se fue hacia el este. Pasó muchas penalidades y a punto estuvo de derrumbarse, pero tenía como guía a un peregrino, Wanderer, que le hablaba mentalmente para que siguiera, y el recuerdo de su amada le hacían seguir adelante. Después de muchas penurias alguien le entregó la Vara de Cristal Azul y volvió a su pueblo con dignidad. Pero entonces se dieron cuenta de que la Vara tenía poderes especiales y debían ir a informarse. En el camino, se encontraron con los Compañeros y comenzó la Guerra de la Lanza.
2. El monstruo del Mar Sangriento (Barbara y Scott Siegel)
Duder, un elfo oscuro, echado de su tierra, remolonea entre las calles de una aldea pesquera junto al Mar Sangriento. En un despiste de un panadero le roba un panecillo y sale huyendo. Perseguido, termina en la playa y decide esconderse bajo las redes de una barca de pescador.
Un rato después oye unos pasos acercándose que paran junto a la barca donde Duder está escondido. Asustado, se levanta y conoce a un pescador, Fiske Seis Dedos, que propone lanzarse al mar para capturar al terrible monstruo del que hablan las leyendas y rumores. Duder, que no cree en la existencia de tal monstruo, decide acompañarle.
Pescan los restos de un naufragio y un pez Bela que les dice dónde encontrar al monstruo. Duder quiere volver a la costa, pero el viejo quiere venganza y se abalanzan hacia un destino irreparable.
El terrible monstruo pica en el anzuelo y Fiske es arrastrado hacia el fondo del mar. Cuando vuelve la calma, Duder se encuentra solo y decide dar media vuelta, pues ha encontrado en el fondo de la barca un colmillo del monstruo que le hará famoso. Se lo cuelga al cuello y de repente aparece el monstruo que hunde la barca en el mar. Duder cree que va a perecer, pero el peso del diente le lleva hasta las profundidades, donde ve una luz.
3. A tiro de piedra (Roger E. Moore)
Tasslehoff cuenta a sus amigos, Kitiara y Sturm, su aventura con el anillo teletransportador.
El kender iba a agenciarse un panecillo cuando se encontró delante de dos hombres que se peleaban. Uno de ellos cayó al suelo y abrió su mano, donde había un anillo de esmeraldas. Poco tardó la sortija en cambiar de dueño. El kender lo metió en uno de los saquillos, pensando en observarlo después con más atención.
Cuando se lo puso, el anillo refulgió con un destello verde y Tasslehoff estaba en un lugar lejano. Así, el anillo fue trasportándole a otros sitios en pequeños espacios de tiempo, hasta que llegó a la ciudadela de piedra negra de un mago. El nigromante llamó a sus espectros para que capturaran al visitante y le llevó a una mazmorra, de la que escapó gracias al anillo.
Siguió un oscuro pasillo y, tras una rendija, vio cómo el mago invocaba dentro de un círculo mágico a un leviatán, para preguntarle por el anillo. El Príncipe de los Demonios odiaba ser esclavo de aquel mago, intuyó la presencia del kender y vaticinó que el mago no vería amanecer.
El nigromante buscó al kender y le llevó al círculo mágico para entregar su alma al leviatán. Tasslehoff rebuscó en sus saquillos y descubrió el canto de un río, que le tiró a la cabeza al mago y éste cayó en el interior del círculo.
El leviatán le dio las gracias al kender y le dijo que ahora ya podría quitarse el anillo y aparecería en el lugar donde estaba antes de encontrarlo, pues ése era un anillo mágico que atraía a quien se lo ponía hasta donde el leviatán era invocado y molestado, y que además el anillo protegía al portador.
Kitiara y Sturm no creyeron la historia del pequeño kender, aunque el caballero se fijó en la marca que había dejado un anillo en el dedo de Tasslehoff.
4. Sueños de tinieblas, sueños de luz (Warren B. Smith)
William Cara de Cerdo aprieta la moneda que le dio el hechicero Raistlin cuando los Compañeros estuvieron un tiempo en su posada, El Cerdo y el Silbido, a su paso por Port Balifor.
Esa moneda es mágica porque a menudo le hace soñar. Acaba de tener una pesadilla, donde una doncella vestida de negro le hacía una serie de preguntas y le vaticinaba que iba a morir. Su amigo Sintk, el enano, le despierta y William le cuenta su sueño.
Al atardecer suelen caminar junto al puerto. Ese día ven que un grupo de prisioneros, entre los que está Tom el sastre, bajan de un barco de draconianos. William sabe que es un cobarde aunque le gustaría liberar al grupo de reos. Se quedan a tomar unas cervezas en la posada de su amigo el minotauro, Harum El-Halup, mientras éste les cuenta que los presos intentaron escapar por mar.
Es noche oscura cuando el enano y el minotauro llaman a la puerta de la taberna de William. Le animan a unirse a ellos para ir al castillo a liberar a los prisioneros. William no duda en ir, mientras aprieta la moneda mágica con fuerza.
Enfrentados a unos cuantos draconianos, sacan a los presos de las celdas y descubren un túnel que llega hasta el mar, donde Harum había dispuesto varias barcas para que los prisioneros pudieran oír.
Silenciosamente los tres amigos vuelven a Port Balifor sin que nadie les haga preguntas.
Unos golpes en la puerta despiertan a William de su sopor. Sonríe al darse cuenta de que nuevamente había estado soñando. Cuando se dispone a abrir la puerta, ve la capa rasgada que había utilizado para ir al castillo y se da cuenta de que no lo había soñado.
5. El Último Hogar (Nick O´Donohoe)
Tika tiene 15 años y trabaja en la posada de Otik. El dueño le está enseñando a hacer cerveza. Esperan que sea una buena cosecha. Pero les falta un ingrediente, y quien se lo trae es un kender conocido por sus travesuras, Moonwick.
Empieza a contar que se ha encontrado por el camino con un buhonero a quien “se le ha caído” una bolsa de polvos. En cierto momento en que Otik se despista, el kender decide quedarse con la bolsa y echa los polvos al barril donde está la mezcla de la futura cerveza.
Tras haber dejado reposar la rica cerveza de Otik, el posadero abre El Último Hogar para que los parroquianos degusten la primera cerveza de la temporada. Esa noche hay más gente de lo habitual.
Pasan las horas y la gente se empieza a comportar de una manera extraña. Se respira amor entre todos los que allí comen patatas picantes y beben cerveza. A Otik se le escapa el control, y entonces empieza a recordar la bolsa del kender vacía y se da cuenta de que Moonwick echó los polvos en la mezcla, resultando que eran para una poción amorosa.
6. Generación perdida (Richard A. Knaak)
Un grupo de draconianos está patrullando una zona de bosque. En un momento determinado llegan a una aldea sumamente extraña. Los que viven allí son elfos, pero sorprendentemente son todos ancianos y mujeres. No hay hombres jóvenes ni niños.
Pese al carácter hostil de los draconianos, estos elfos les conmueven pues les invitan a entrar en la aldea.
Los draconianos comienzan a tener horribles dolores de cabeza y sueños enigmáticos.
En medio de la noche, el capitán draconiano se levanta y sale de la aldea, para ver los alrededores desde una colina cercana. Cuando ve el inmenso bosque y las montañas de detrás se da cuenta de que han caído en una trampa y los jóvenes elfos aparecerán en cualquier momento para acabar con ellos.
Regresa a la aldea y ordena quemar todas las chozas y pasar a cuchillo a sus habitantes. Pero en medio del incendio, todos los habitantes comienzan a transformarse en dragones buenos, dragones que creían que podrían volver a recuperar a sus hijos, draconianos nacidos de los huevos de los dragones buenos. No fue así.
Todos los draconianos perecen en el incendio, mientras los dragones emprenden el vuelo apesadumbrados.
7. La prueba de los gemelos (Margaret Weis)
Caramon y Raistlin caminan por el Bosque de Wayreth para que el aprendiz de mago se someta a la Prueba por el que todo hechicero de Krynn debe pasar para que sea reconocido su mérito.
Es la primera vez que Raistlin ve atemorizado a su hermano.
Par-Salian acomoda a Caramon mientras el joven hechicero hace la Prueba. Nunca antes habían aceptado que alguien tan joven (solo tiene 20 años) la hiciera, pero Raistlin es una excepción porque el cónclave de magos le necesitan para que se enfrente y venza al Mal que podría asolar a todo Krynn, y le necesitan a él porque es despiadado e inteligente, aparte de aventajado, por sus poderes innatos.
No sabemos en qué consiste la Prueba de Raistlin. Solo conocemos el final, donde un mago malherido ha vencido a un elfo oscuro. Es la última parte. Todo son ilusiones, y en cierto momento aparece dentro del juego Caramon, que alza a su hermano en brazos. Un ente espectral se les interpone y Caramon hace uso de la magia. Raistlin no lo puede soportar, no puede soportar que su hermano pueda también aventajarle en algo que constituye toda su vida. Y entonces le mata.
Cuando se despierta, Raistlin está descansando en una cama. Ha superado la Prueba, su cuerpo es ahora frágil y su hermano le mira con aire de tristeza. Entonces el hechicero se da cuenta de que su hermano ha visto cómo le mataba.
8. La cosecha (Nancy Varian Berberick)
Tanis y Flint se han adentrado en un bosque tenebroso y han decidido pasar la noche a la intemperie. Entonces escuchan un ruido de pisadas y movimiento.
En un claro del bosque hay una harapienta joven que está asustada y empieza a correr. Ellos la alcanzan y Riana les cuenta su historia. Les habla de un viaje que había hecho a Haven, acompañada de su hermano y su amado, a quienes estaba buscando pues en el momento en que acampaban en aquel siniestro bosque unos espectros se llevaron a sus jóvenes acompañantes. Flint no cree esa historia de fantasmas, pero Tanis le dice que la ayudarán a encontrar a su hermano y a su amado.
Guiándose por un mortífero olor a través de la oscuridad llegan a un castillo de negras paredes. Allí hay un viejo mago que ha encadenado a los jóvenes para sustraerles la fuerza vital. Pero sabe que el Semielfo que se acerca al castillo tiene mucha fuerza y energía, así que les ha atraído hacia allí.
El conjuro ha comenzado y el hermano de Rania está perdiendo la fuerza. Tanis se subleva pero no mata al anciano mago. Cuando muere el hermano de Rania, también perece el hechicero. Entonces encuentran en una esquina a un niño que quiere morir en paz, no quiere que su padre robe más almas para dárselas a él. Tanis le dice que puede dormir en paz.
9. En busca de la fe (Mary Kirchoff)
Raggart Knug, clérigo verdadero de los Bárbaros de Hielo, cuenta historias a los niños que se sientan junto a él en la hoguera. Es un anciano bondadoso que en sus tiempos jóvenes hacía de guía por las montañas y ahora fabrica los Quebrantadores de Hielo, armas cuyo secreto para hacerlas solo está en posesión de los clérigos y ese conocimiento se transmitía de generación en generación.
La historia que más les justa escuchar a los muchachos es la de la princesa elfa en el Muro de Hielo.
La aldea estaba siendo atacada por minotauros y thanois (mezcla de humano y morsa) y Harald, el jefe del poblado, desconfiaba de todos los intrusos. Vieron llegar a nueve personas: una princesa elfa que se presentó como Laurana y a la que todos seguían, un esbelto elfo de gran parecido a la muchacha, cuatro caballeros de Solamnia con sus armaduras y espadas relucientes, un enano llamado Flint, un clérigo de Paladine y un kender charlatán.
Como no se fiaba de ellos y ante la inflexibilidad de la joven, Harald permitió a unos cuantos ir al Muro de Hielo junto a un guía de su aldea, Raggart, mientras el resto se quedaban como rehenes.
Así, Raggart emprendió el camino por las montañas nevadas, seguido de Laurana, Sturm, Derek, Tasslehoff y Elistan. El guía creía que el clérigo de Paladine era un farsante.
Después de caminar unos días llegaron a una pared vertical de hielo y, de lejos, vieron una abertura en la roca. Decidieron escalar y llegaron a un lugar mágico. Tuvieron que luchar contra minotauros y thanois, y finalmente contra el malvado elfo oscuro que gobernaba aquel palacio de hielo. El Señor del Dragón hirió de muerte a Sturm, pero Laurana le engañó y le clavó el Quebrantador que le había pasado disimuladamente Raggart.
El clérigo de los Bárbaros vio entonces el milagro, observó cómo Elistan devolvió la vida a Sturm. Al día siguiente Raggart se habría convertido en un clérigo de Paladine.
Mientras todos luchaban contra el elfo oscuro, un pequeño kender se había escabullido por las salas del castillo y había encontrado el Orbe de los Dragones.
10. El legado (Margaret Weis y Tracy Hickman)
Raistlin está vivo. No podía ser de otra manera. El mejor mago de toda la historia de Krynn no podía terminar entre las garras de la malignidad con un sufrimiento espantoso, en una especie de pago por todo lo que había hecho.
Como siempre se pone del lado de los más débiles, esta vez se convertirá en una especie de maestro para un joven hechicero indeciso al que ayudará a todos los niveles, tanto como si fuera su propio hijo. Ese joven es de su sangre y su nombre es Palin. Son réplicas casi idénticas y los dos viven para la magia, pero la magia de Palin es recortada por sus padres, que han adoptado con él gestos demasiado protectores por temor a que pudiera convertirse en un mago tan poderoso y peligroso como Raistlin.
Han pasado 25 años. Krynn vive en un mundo próspero lleno de felicidad. Los antiguos héroes de la Lanza han creado familias, mientras cuentan a sus hijos con añoranza sus aventuras pasadas.
Caramon y Tika son dueños de El Último Hogar, la posada mejor avenida de Solace. Tienen un vallenwood grandísimo, que Caramon construyó con sus propias manos.
Su progenie es extensa: tres varones y dos mujeres que siguen los pasos de sus padres, aunque todavía son muy jóvenes. Los dos chicos mayores, Tanin y Sturm, ya han participado en lizas y son portentosos guerreros, a imitación de lo que fuera su padre en el pasado. El tercer hijo es el predilecto de Caramon, quizás sea por el parecido a Raistlin. Es Palin, un joven que tiene unas cualidades innatas para la magia a las que sus padres, temerosos, intentan poner límites. Es tan parecido a Raistlin que su padre le sobreprotege y le mima. Eligieron para él la Túnica Blanca sin pedirle su opinión y, por supuesto, no van a permitirle presentarse a la Prueba de los magos.
Los conocimientos de Palin conllevan un cierto retraso, debido a la oposición inicial de sus padres. Pero él necesita la magia y, sobre todo, después de oír un sinnúmero de veces las historias de su tío que además se ha convertido en leyenda (como salvador del mundo), admira a Raistlin y ansía ser, aunque todavía no se haya dado cuenta, como él.
Caramon y sus hijos han sido llamados a la Torre de Wayreth. Preside el cónclave un Túnica Roja, Justarius, que le hace ver a Caramon el peligro en el que se encuentra su hijo, ya que Raistlin podría reencarnarse en su cuerpo joven.
Caramon tuvo una visión en que vio a su hermano descansar en paz y sabe que murió, además de que hablar de este tema le resulta muy doloroso. Pero los magos le convencen de lo contrario. Caramon y Palin deben acompañar a Dalamar a la Torre de la Alta Hechicería de Palanthas para cruzar el Portal.
Cuando llegan al laboratorio de Raistlin, un espectro les corta el camino. La cámara estaba sellada desde hace años y el espectro no dejaría pasar a nadie. Pero cuando oye el nombre de Palin, le pide al joven que se acerque y le entrega la llave de la puerta. Solo él puede entrar.
Dentro del laboratorio, Palin observa las pertenencias de su tío, aferra el Bastón y éste le guía hacia el Portal. El muchacho entra en el Abismo y conoce a su tío, ve cómo la Reina Oscura le tortura, cómo se convierte en un dragón de cinco cabezas y, mientras Raistlin está encadenado a un muro, las garras del dragón le arrancan la piel del pecho y del vientre, dejándole los órganos a la vista. Palin está horrorizado, siente una profunda compasión por su tío y se ve obligado a salvarle de esa tortura.
Cuando Su Oscura Majestad desaparece, Palin le pregunta lo que ha de hacer. Unidas la fuerza del joven y la sabiduría del mago, salen juntos del Abismo. Raistlin le regala el Bastón a su sobrino y mantiene una tierna conversación con él, alegándole que él será su Maestro a partir de ese día.
Palin quiere cerrar el Portal, pero su tío se niega. El joven se enfrenta a Raistlin y consigue cerrar el Portal con el Bastón y una fe ciega en Paladine, aunque su tío le amenaza con matarle. Cuando se cierra el Portal definitivamente, Palin se desvanece. Su tío le traspasa parte de sus artes arcanas y desaparece.
Cuando Palin despierta, su padre está con él. Dalamar le felicita pues ésa era la Prueba por la que debía pasar y ha vencido, por tanto se ha convertido en mago (a los 20 años, una edad muy temprana, la misma edad que tenía Raistlin). El elfo oscuro le hace creer que todo ha sido un ardid de los magos para engañar a Caramon porque sabían que éste no permitiría a su hijo pasar la Prueba. Dalamar le hace creer a Palin que todo estaba en su mente, que todo ha sido una ilusión y que, por supuesto, Raistlin está muerto.
Entonces el guardián espectral le entrega a Palin el Bastón de Raistlin, tal y como su tío le había prometido.
1. Riverwind y la Vara de Cristal Azul (Michael Williams)
Se trata de un poema narrativo que cuenta la vida de Riverwind, desde cómo fue encontrado por los bárbaros que le criaron, que procedía de la estirpe del leopardo y estos animales le habían protegido en su infancia y cómo el pueblo de los Bárbaros de las Llanuras se convirtió en su pueblo.
Entonces conoció a la hija de Chieftain (cacique), Goldmoon, y se enamoró de ella. Los sentimientos eran recíprocos, pero el jefe creía que el joven no estaba a la altura así que le dijo que podría cortejar a su hija si le traía la luna en las manos, las estrellas en un manto de colores y la Vara de Cristal Azul para regalársela a Goldmoon.
Los dos primeros requisitos eran fáciles. En un cubo de agua donde se reflejaba la luna se la entregó a Chieftain y un manto con estrellas cosidas, pero para conseguir la Vara tenía que hacer un viaje larguísimo.
Y se fue hacia el este. Pasó muchas penalidades y a punto estuvo de derrumbarse, pero tenía como guía a un peregrino, Wanderer, que le hablaba mentalmente para que siguiera, y el recuerdo de su amada le hacían seguir adelante. Después de muchas penurias alguien le entregó la Vara de Cristal Azul y volvió a su pueblo con dignidad. Pero entonces se dieron cuenta de que la Vara tenía poderes especiales y debían ir a informarse. En el camino, se encontraron con los Compañeros y comenzó la Guerra de la Lanza.
2. El monstruo del Mar Sangriento (Barbara y Scott Siegel)
Duder, un elfo oscuro, echado de su tierra, remolonea entre las calles de una aldea pesquera junto al Mar Sangriento. En un despiste de un panadero le roba un panecillo y sale huyendo. Perseguido, termina en la playa y decide esconderse bajo las redes de una barca de pescador.
Un rato después oye unos pasos acercándose que paran junto a la barca donde Duder está escondido. Asustado, se levanta y conoce a un pescador, Fiske Seis Dedos, que propone lanzarse al mar para capturar al terrible monstruo del que hablan las leyendas y rumores. Duder, que no cree en la existencia de tal monstruo, decide acompañarle.
Pescan los restos de un naufragio y un pez Bela que les dice dónde encontrar al monstruo. Duder quiere volver a la costa, pero el viejo quiere venganza y se abalanzan hacia un destino irreparable.
El terrible monstruo pica en el anzuelo y Fiske es arrastrado hacia el fondo del mar. Cuando vuelve la calma, Duder se encuentra solo y decide dar media vuelta, pues ha encontrado en el fondo de la barca un colmillo del monstruo que le hará famoso. Se lo cuelga al cuello y de repente aparece el monstruo que hunde la barca en el mar. Duder cree que va a perecer, pero el peso del diente le lleva hasta las profundidades, donde ve una luz.
3. A tiro de piedra (Roger E. Moore)
Tasslehoff cuenta a sus amigos, Kitiara y Sturm, su aventura con el anillo teletransportador.
El kender iba a agenciarse un panecillo cuando se encontró delante de dos hombres que se peleaban. Uno de ellos cayó al suelo y abrió su mano, donde había un anillo de esmeraldas. Poco tardó la sortija en cambiar de dueño. El kender lo metió en uno de los saquillos, pensando en observarlo después con más atención.
Cuando se lo puso, el anillo refulgió con un destello verde y Tasslehoff estaba en un lugar lejano. Así, el anillo fue trasportándole a otros sitios en pequeños espacios de tiempo, hasta que llegó a la ciudadela de piedra negra de un mago. El nigromante llamó a sus espectros para que capturaran al visitante y le llevó a una mazmorra, de la que escapó gracias al anillo.
Siguió un oscuro pasillo y, tras una rendija, vio cómo el mago invocaba dentro de un círculo mágico a un leviatán, para preguntarle por el anillo. El Príncipe de los Demonios odiaba ser esclavo de aquel mago, intuyó la presencia del kender y vaticinó que el mago no vería amanecer.
El nigromante buscó al kender y le llevó al círculo mágico para entregar su alma al leviatán. Tasslehoff rebuscó en sus saquillos y descubrió el canto de un río, que le tiró a la cabeza al mago y éste cayó en el interior del círculo.
El leviatán le dio las gracias al kender y le dijo que ahora ya podría quitarse el anillo y aparecería en el lugar donde estaba antes de encontrarlo, pues ése era un anillo mágico que atraía a quien se lo ponía hasta donde el leviatán era invocado y molestado, y que además el anillo protegía al portador.
Kitiara y Sturm no creyeron la historia del pequeño kender, aunque el caballero se fijó en la marca que había dejado un anillo en el dedo de Tasslehoff.
4. Sueños de tinieblas, sueños de luz (Warren B. Smith)
William Cara de Cerdo aprieta la moneda que le dio el hechicero Raistlin cuando los Compañeros estuvieron un tiempo en su posada, El Cerdo y el Silbido, a su paso por Port Balifor.
Esa moneda es mágica porque a menudo le hace soñar. Acaba de tener una pesadilla, donde una doncella vestida de negro le hacía una serie de preguntas y le vaticinaba que iba a morir. Su amigo Sintk, el enano, le despierta y William le cuenta su sueño.
Al atardecer suelen caminar junto al puerto. Ese día ven que un grupo de prisioneros, entre los que está Tom el sastre, bajan de un barco de draconianos. William sabe que es un cobarde aunque le gustaría liberar al grupo de reos. Se quedan a tomar unas cervezas en la posada de su amigo el minotauro, Harum El-Halup, mientras éste les cuenta que los presos intentaron escapar por mar.
Es noche oscura cuando el enano y el minotauro llaman a la puerta de la taberna de William. Le animan a unirse a ellos para ir al castillo a liberar a los prisioneros. William no duda en ir, mientras aprieta la moneda mágica con fuerza.
Enfrentados a unos cuantos draconianos, sacan a los presos de las celdas y descubren un túnel que llega hasta el mar, donde Harum había dispuesto varias barcas para que los prisioneros pudieran oír.
Silenciosamente los tres amigos vuelven a Port Balifor sin que nadie les haga preguntas.
Unos golpes en la puerta despiertan a William de su sopor. Sonríe al darse cuenta de que nuevamente había estado soñando. Cuando se dispone a abrir la puerta, ve la capa rasgada que había utilizado para ir al castillo y se da cuenta de que no lo había soñado.
5. El Último Hogar (Nick O´Donohoe)
Tika tiene 15 años y trabaja en la posada de Otik. El dueño le está enseñando a hacer cerveza. Esperan que sea una buena cosecha. Pero les falta un ingrediente, y quien se lo trae es un kender conocido por sus travesuras, Moonwick.Empieza a contar que se ha encontrado por el camino con un buhonero a quien “se le ha caído” una bolsa de polvos. En cierto momento en que Otik se despista, el kender decide quedarse con la bolsa y echa los polvos al barril donde está la mezcla de la futura cerveza.
Tras haber dejado reposar la rica cerveza de Otik, el posadero abre El Último Hogar para que los parroquianos degusten la primera cerveza de la temporada. Esa noche hay más gente de lo habitual.
Pasan las horas y la gente se empieza a comportar de una manera extraña. Se respira amor entre todos los que allí comen patatas picantes y beben cerveza. A Otik se le escapa el control, y entonces empieza a recordar la bolsa del kender vacía y se da cuenta de que Moonwick echó los polvos en la mezcla, resultando que eran para una poción amorosa.
6. Generación perdida (Richard A. Knaak)
Un grupo de draconianos está patrullando una zona de bosque. En un momento determinado llegan a una aldea sumamente extraña. Los que viven allí son elfos, pero sorprendentemente son todos ancianos y mujeres. No hay hombres jóvenes ni niños.
Pese al carácter hostil de los draconianos, estos elfos les conmueven pues les invitan a entrar en la aldea.
Los draconianos comienzan a tener horribles dolores de cabeza y sueños enigmáticos.
En medio de la noche, el capitán draconiano se levanta y sale de la aldea, para ver los alrededores desde una colina cercana. Cuando ve el inmenso bosque y las montañas de detrás se da cuenta de que han caído en una trampa y los jóvenes elfos aparecerán en cualquier momento para acabar con ellos.
Regresa a la aldea y ordena quemar todas las chozas y pasar a cuchillo a sus habitantes. Pero en medio del incendio, todos los habitantes comienzan a transformarse en dragones buenos, dragones que creían que podrían volver a recuperar a sus hijos, draconianos nacidos de los huevos de los dragones buenos. No fue así.
Todos los draconianos perecen en el incendio, mientras los dragones emprenden el vuelo apesadumbrados.
7. La prueba de los gemelos (Margaret Weis)
Caramon y Raistlin caminan por el Bosque de Wayreth para que el aprendiz de mago se someta a la Prueba por el que todo hechicero de Krynn debe pasar para que sea reconocido su mérito.
Es la primera vez que Raistlin ve atemorizado a su hermano.
Par-Salian acomoda a Caramon mientras el joven hechicero hace la Prueba. Nunca antes habían aceptado que alguien tan joven (solo tiene 20 años) la hiciera, pero Raistlin es una excepción porque el cónclave de magos le necesitan para que se enfrente y venza al Mal que podría asolar a todo Krynn, y le necesitan a él porque es despiadado e inteligente, aparte de aventajado, por sus poderes innatos.
No sabemos en qué consiste la Prueba de Raistlin. Solo conocemos el final, donde un mago malherido ha vencido a un elfo oscuro. Es la última parte. Todo son ilusiones, y en cierto momento aparece dentro del juego Caramon, que alza a su hermano en brazos. Un ente espectral se les interpone y Caramon hace uso de la magia. Raistlin no lo puede soportar, no puede soportar que su hermano pueda también aventajarle en algo que constituye toda su vida. Y entonces le mata.
Cuando se despierta, Raistlin está descansando en una cama. Ha superado la Prueba, su cuerpo es ahora frágil y su hermano le mira con aire de tristeza. Entonces el hechicero se da cuenta de que su hermano ha visto cómo le mataba.
8. La cosecha (Nancy Varian Berberick)
Tanis y Flint se han adentrado en un bosque tenebroso y han decidido pasar la noche a la intemperie. Entonces escuchan un ruido de pisadas y movimiento.
En un claro del bosque hay una harapienta joven que está asustada y empieza a correr. Ellos la alcanzan y Riana les cuenta su historia. Les habla de un viaje que había hecho a Haven, acompañada de su hermano y su amado, a quienes estaba buscando pues en el momento en que acampaban en aquel siniestro bosque unos espectros se llevaron a sus jóvenes acompañantes. Flint no cree esa historia de fantasmas, pero Tanis le dice que la ayudarán a encontrar a su hermano y a su amado.
Guiándose por un mortífero olor a través de la oscuridad llegan a un castillo de negras paredes. Allí hay un viejo mago que ha encadenado a los jóvenes para sustraerles la fuerza vital. Pero sabe que el Semielfo que se acerca al castillo tiene mucha fuerza y energía, así que les ha atraído hacia allí.
El conjuro ha comenzado y el hermano de Rania está perdiendo la fuerza. Tanis se subleva pero no mata al anciano mago. Cuando muere el hermano de Rania, también perece el hechicero. Entonces encuentran en una esquina a un niño que quiere morir en paz, no quiere que su padre robe más almas para dárselas a él. Tanis le dice que puede dormir en paz.
9. En busca de la fe (Mary Kirchoff)
Raggart Knug, clérigo verdadero de los Bárbaros de Hielo, cuenta historias a los niños que se sientan junto a él en la hoguera. Es un anciano bondadoso que en sus tiempos jóvenes hacía de guía por las montañas y ahora fabrica los Quebrantadores de Hielo, armas cuyo secreto para hacerlas solo está en posesión de los clérigos y ese conocimiento se transmitía de generación en generación.
La historia que más les justa escuchar a los muchachos es la de la princesa elfa en el Muro de Hielo.
La aldea estaba siendo atacada por minotauros y thanois (mezcla de humano y morsa) y Harald, el jefe del poblado, desconfiaba de todos los intrusos. Vieron llegar a nueve personas: una princesa elfa que se presentó como Laurana y a la que todos seguían, un esbelto elfo de gran parecido a la muchacha, cuatro caballeros de Solamnia con sus armaduras y espadas relucientes, un enano llamado Flint, un clérigo de Paladine y un kender charlatán.
Como no se fiaba de ellos y ante la inflexibilidad de la joven, Harald permitió a unos cuantos ir al Muro de Hielo junto a un guía de su aldea, Raggart, mientras el resto se quedaban como rehenes.
Así, Raggart emprendió el camino por las montañas nevadas, seguido de Laurana, Sturm, Derek, Tasslehoff y Elistan. El guía creía que el clérigo de Paladine era un farsante.
Después de caminar unos días llegaron a una pared vertical de hielo y, de lejos, vieron una abertura en la roca. Decidieron escalar y llegaron a un lugar mágico. Tuvieron que luchar contra minotauros y thanois, y finalmente contra el malvado elfo oscuro que gobernaba aquel palacio de hielo. El Señor del Dragón hirió de muerte a Sturm, pero Laurana le engañó y le clavó el Quebrantador que le había pasado disimuladamente Raggart.
El clérigo de los Bárbaros vio entonces el milagro, observó cómo Elistan devolvió la vida a Sturm. Al día siguiente Raggart se habría convertido en un clérigo de Paladine.
Mientras todos luchaban contra el elfo oscuro, un pequeño kender se había escabullido por las salas del castillo y había encontrado el Orbe de los Dragones.
10. El legado (Margaret Weis y Tracy Hickman)
Raistlin está vivo. No podía ser de otra manera. El mejor mago de toda la historia de Krynn no podía terminar entre las garras de la malignidad con un sufrimiento espantoso, en una especie de pago por todo lo que había hecho.
Como siempre se pone del lado de los más débiles, esta vez se convertirá en una especie de maestro para un joven hechicero indeciso al que ayudará a todos los niveles, tanto como si fuera su propio hijo. Ese joven es de su sangre y su nombre es Palin. Son réplicas casi idénticas y los dos viven para la magia, pero la magia de Palin es recortada por sus padres, que han adoptado con él gestos demasiado protectores por temor a que pudiera convertirse en un mago tan poderoso y peligroso como Raistlin.
Han pasado 25 años. Krynn vive en un mundo próspero lleno de felicidad. Los antiguos héroes de la Lanza han creado familias, mientras cuentan a sus hijos con añoranza sus aventuras pasadas.
Caramon y Tika son dueños de El Último Hogar, la posada mejor avenida de Solace. Tienen un vallenwood grandísimo, que Caramon construyó con sus propias manos.
Su progenie es extensa: tres varones y dos mujeres que siguen los pasos de sus padres, aunque todavía son muy jóvenes. Los dos chicos mayores, Tanin y Sturm, ya han participado en lizas y son portentosos guerreros, a imitación de lo que fuera su padre en el pasado. El tercer hijo es el predilecto de Caramon, quizás sea por el parecido a Raistlin. Es Palin, un joven que tiene unas cualidades innatas para la magia a las que sus padres, temerosos, intentan poner límites. Es tan parecido a Raistlin que su padre le sobreprotege y le mima. Eligieron para él la Túnica Blanca sin pedirle su opinión y, por supuesto, no van a permitirle presentarse a la Prueba de los magos.
Los conocimientos de Palin conllevan un cierto retraso, debido a la oposición inicial de sus padres. Pero él necesita la magia y, sobre todo, después de oír un sinnúmero de veces las historias de su tío que además se ha convertido en leyenda (como salvador del mundo), admira a Raistlin y ansía ser, aunque todavía no se haya dado cuenta, como él.
Caramon y sus hijos han sido llamados a la Torre de Wayreth. Preside el cónclave un Túnica Roja, Justarius, que le hace ver a Caramon el peligro en el que se encuentra su hijo, ya que Raistlin podría reencarnarse en su cuerpo joven.
Caramon tuvo una visión en que vio a su hermano descansar en paz y sabe que murió, además de que hablar de este tema le resulta muy doloroso. Pero los magos le convencen de lo contrario. Caramon y Palin deben acompañar a Dalamar a la Torre de la Alta Hechicería de Palanthas para cruzar el Portal.
Cuando llegan al laboratorio de Raistlin, un espectro les corta el camino. La cámara estaba sellada desde hace años y el espectro no dejaría pasar a nadie. Pero cuando oye el nombre de Palin, le pide al joven que se acerque y le entrega la llave de la puerta. Solo él puede entrar.
Dentro del laboratorio, Palin observa las pertenencias de su tío, aferra el Bastón y éste le guía hacia el Portal. El muchacho entra en el Abismo y conoce a su tío, ve cómo la Reina Oscura le tortura, cómo se convierte en un dragón de cinco cabezas y, mientras Raistlin está encadenado a un muro, las garras del dragón le arrancan la piel del pecho y del vientre, dejándole los órganos a la vista. Palin está horrorizado, siente una profunda compasión por su tío y se ve obligado a salvarle de esa tortura.
Cuando Su Oscura Majestad desaparece, Palin le pregunta lo que ha de hacer. Unidas la fuerza del joven y la sabiduría del mago, salen juntos del Abismo. Raistlin le regala el Bastón a su sobrino y mantiene una tierna conversación con él, alegándole que él será su Maestro a partir de ese día.
Palin quiere cerrar el Portal, pero su tío se niega. El joven se enfrenta a Raistlin y consigue cerrar el Portal con el Bastón y una fe ciega en Paladine, aunque su tío le amenaza con matarle. Cuando se cierra el Portal definitivamente, Palin se desvanece. Su tío le traspasa parte de sus artes arcanas y desaparece.
Cuando Palin despierta, su padre está con él. Dalamar le felicita pues ésa era la Prueba por la que debía pasar y ha vencido, por tanto se ha convertido en mago (a los 20 años, una edad muy temprana, la misma edad que tenía Raistlin). El elfo oscuro le hace creer que todo ha sido un ardid de los magos para engañar a Caramon porque sabían que éste no permitiría a su hijo pasar la Prueba. Dalamar le hace creer a Palin que todo estaba en su mente, que todo ha sido una ilusión y que, por supuesto, Raistlin está muerto.
Entonces el guardián espectral le entrega a Palin el Bastón de Raistlin, tal y como su tío le había prometido.

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