miércoles, abril 22, 2009

El tren que va a pasar*

La vida es como un tren a punto de pasar. En ocasiones tenemos que subir y no mirar atrás; otras, nos vemos obligados a despedir a los que se van. La despedida en una estación es una de las imágenes más tristes que existe. Mi madre siempre dice que nunca hay que decir adiós, porque da mala suerte, porque, en un futuro, siempre puedes volver al lugar del que te despediste o puede ocurrir que te reencuentres con la persona a la que dijiste adiós en el pasado. 
Nunca se sabe si mañana cogerás el tren.


*La metáfora del tren, expresada en otros términos, me la describió hace ya algún tiempo un maño al que aprecio mucho.

Y al caer la tarde...


Aprovecho un momentito para enseñar el portátil recién adquirido con el que paso casi todo el día y, sin embargo, aún no ha recorrido los innumerables caminos de iNet. El teclado que se ve es de donde escribo, que a veces me resulta un estorbo y otras, sin embargo, como ahora, me resulta de gran comodidad.
Aunque ha salido nublado, al final hay sol, lo que es de agradecer.

martes, abril 21, 2009

El teléfono

Mi primer móvil apareció una noche navideña en un envoltorio de bellos colores. Era un Siemens que me sustrajeron un par de meses después. Entonces se estilaba aquello de llevarlos de tarjeta. Entonces hablaba mucho con mis amigas y ni siquiera soy capaz de tantear respecto al dinero que podía gastarme al mes.
Después empezó a aburrirme. Lo llevaba en el bolso como quien lleva los klinex, el tabaco o las llaves de casa. A veces se me olvidaba encima de la mesilla y, como en las leyes de Murphy, siempre que no lo tenía encima, al regresar tenía varias llamadas y/o mensajes. Me acostumbré a llevarlo en el coche -nunca se sabe-. Pero podría vivir sin móvil.
Odio el teléfono. Y, cosas de la vida, ahora me paso colgada a la línea de teléfono durante horas. Porque lo tengo que hacer, que si no... sería capaz de enviar un sinfín de correos electrónicos que suplieran a las llamadas. Pero bien cierto es que hablar es más rápido que escribir. Así que me resignaré y seguiré colgada del teléfono en los próximos meses. Que no me importa, sólo que esta situación me resulta irónica.

Además, hay llamadas que se disfrutan. Dejando aparte la gente que te conoce o con la que tienes que lidiar casi a diario, las más interesantes son las que haces a desconocidos, porque nunca sabes por dónde te van a salir. Las peores (¡con diferencia!) son aquellas a organismos oficiales, no porque sean unos "bordes", sino porque te sale un contestador durante media hora. Al final, siempre te encuentras con gente maja, agradecida e interesante.

Ampollas y recuerdos

Después de las largas caminatas este último fin de semana con unas botas "chúpame la punta" que me venían grandes, sería una suerte que mis pies no hubieran sufrido los efectos desastrosos del desgaste de unas plantas que parecen haber salido de una parrilla con las brasas al rojo vivo.
Si sólo hubiera ocurrido en un pie sería comprensible, pero ¡los dos! Ayer tenía sendas ampollas dolorosas en medio de los dos pies y se me hacía costoso caminar.
Después de recurrir a la aguja e hilo cual costurera (sin dedal, siempre sin dedal), conseguí que el pie derecho no sufriera mucho más. ¡Ay del otro!
Llevo todo el lunes coja porque no puedo apoyar el pie. He cosido el pie varias veces, pero la ampolla se vuelve a formar. Podría estar pecando de masoca si dijera que mis pies se han visto embutidos hoy en zapatos de tacón...
Y he recordado la primera vez que me pusieron un hilo en el pie. Fue en Pirineos, en Benasque concretamente. Después de la primera caminata, todos teníamos los pies hechos polvo. Recuerdo que me quería escapar de someter las ampollas al "quirófano" improvisado por Txemi. Imponía más su delantal de carnicero que la aguja en sí misma. Recuerdo mirarle de reojo y que intenté huir a su escrutinio, pero me cogió por el pescuezo y me pidió que le enseñara mis pies. Aquella primera vez fue horrible. Varios años después soy yo la que mete agujas e hilos en alcohol y punza las ampollas. Aún es más horrible que exploten mientras vas caminando, así que...
Considero que hoy en día explotamos los pies terriblemente. Aunque, bien mirado, mañana estoy segura de que volveré a llevar tacón.

lunes, abril 20, 2009

El cuento mil y dos de Scheherazade

El protagonista ha encontrado un libro de corte oriental, el Tellmenow Isitsöornot, donde se cuenta el terrible final de la narradora de Las Mil y Una Noches, la reina Scheherazade.
Pasaron las mil y una noches y el califa ya había abolido la pena de muerte cuando Sheherazade contó el cuento siguiente, en el que se hablaba de la vida final de Simbad el Marino que, después de muchos años de tranquilidad, retirado de su vida viajera, volvió a sentirse atraído por los viajes.
Entonces fueron a la orilla del mar en busca de un barco que les llevara lejos, pero no fue un barco lo que encontraron, sino una especie de pez gigante con el que recorrieron unos mundos extraños, llenos de animales y plantas mágicos. 
Poe hace un repaso, en este relato, de muchos de los descubrimientos e inventos de su época.
El califa interrumpe a menudo a su esposa, que sigue dándole rienda suelta a su portentosa imaginación, pero su marido cree que no son más que un cúmulo de mentiras y la envía, al amanecer, a que la estrangulen.
Finalmente, Scheherazade no escapó a su destino (según Poe).

domingo, abril 19, 2009

Terrat Pack

Anoche a las nueve teníamos cita en el Palacio de los Deportes de Logroño. Con una capacidad para 10.000 asistentes, las filas para ver el magnífico espectáculo eran larguísimas. Nunca antes había estado dentro del Palacio de los Deportes (que se inauguró hace pocos años).
Terrat Pack es el nombre de la gira por toda España que dan José Corbacho, Berto Romero, el Follonero, con el Buenafuente como maestro de ceremonias. "El paquete de Terrat" parece tener varios significados, que elija el público mismo, que ellos no lo explican.
La actuación contaba con actuaciones a solas de cada uno de ellos, monólogos que inducían a una panzada de risas continuadas que parecían no tener fin. "Disfrutar" es una palabra que se queda corta con estos cuatro, porque en el directo llegan a sorprender en gran manera.
En principio salieron todos menos el Follonero; dijeron que lo habían perdido por la Laurel (calle de tapas y vinos). 
José Corbacho fue el que comenzó. Fue genial en su monólogo. Aquellos momentos los disfruté enormemente.
El siguiente en aparecer fue Berto Romero, pero su gracia es más por su imagen grotesca ya de por sí, aunque también tuvo momentos únicos y desternillantes.
Andreu Buenafuente iba a comenzar su monólogo cuando se oyeron gritos en una de las puertas y apareció gritando Jordi Évole, más conocido como "el Follonero".
Dejó bien claro que él no era de monólogos, pero los otros le incitaron a comenzar uno. Empezó explicando que iba por la calle y que todo el mundo usaba diminutivos para llamarse entre sí y que a él, afortunada o desafortunadamente, le había tocado el de "Follo".
Y finalmente salió Buenafuente. Te das cuenta de lo bien que controla las pausas y las palabras. Es un genio. Entre las muchas cosas que contó en su monólogo dijo que hacer reír es un trabajo como otro cualquiera, pero que todo el mundo espera que haga reír siempre. Así, a nada que dice los que le rodean siempre se están riendo. Contó la anécdota de un entierro, donde el cura, cuando hablaba del difunto, reparó en él y entonces saltó: "Que lo cuente Buenafuente, que tiene más gracia".
Al final, Buenafuente nos brindó un espectáculo sorpresa con magia. Pero si lo contara ya no tendría gracia. No es lo mismo verlo allí, que contarlo por aquí.
El espectáculo es incalificable, sublime. 
Siento la mala calidad de las fotos, donde el escenario apenas se ve, pero genial salen en las pantallas gigantes.

"Gran Torino"

Aún sigo en Logroño y como mi hermano también adora el cine tiene un gran surtido de películas que no he visto. Hoy ha tocado "Gran Torino", que tenía muchas ganas de ver (respecto al espectáculo de anoche, luego me explayaré sobre el mismo).
"Gran Torino" está genial. Merece la pena verla.

Walt Kowalski (Clint Eastwood) se acaba de quedar viudo y toda su familia le ve como un viejo desvalido a las puertas de la muerte. Sin embargo, Walt ha vivido mucho; estuvo en la guerra de Korea y se vio obligado a matar a personas indefensas.
Su vida solitaria cambia cuando empieza a relacionarse con la familia vecina, que son de una etnia del sudeste asiático, los hmong. Thao (Bee Vang) y su hermana Sue (Ahney Her) se ven amenazados por una banda asiática de su familia, jóvenes que desean que Thao entre a formar parte de su grupo y, para ello, en su bautismo de fuego tiene que robar el Gran Torino del 72 que tiene Walt en su garaje. Por otro lado, Sue es salvada de un grupo de negros que no tienen buenas intenciones para con ella.
Los asiáticos empiezan a hacerle regalos de agradecimiento a ese vecino anciano con tan mala leche. Y cuando Thao le confiesa que fue él quien intentó robarle el coche se ve obligado por su familia a trabajar para Walt.
Walt enseña al joven a ser un verdadero hombre, a trabajar honradamente y a lanzarse a la chica que le gusta. Thao se aleja de su primo y la banda que éste lidera, lo que resulta un problema, pues Sue será violada y Walt irá a vengarse, impidiendo que los dos hermanos se manchen las manos de sangre.

sábado, abril 18, 2009

El café de las doce

El primer día no presté mucha atención a la gente. Son contadas las ocasiones en que bajo al café una hora antes. Pero a la segunda semana comprendí que siempre estaban "aquellos cuatro" en el mismo interludio que yo. Y así es la cosa que hay uno que me llamó la atención: pelo largo, perilla... El tipo de tío que siempre me ha atraído. Si viniera solo quizás ya a estas alturas sabría cómo se llama, pero siempre va acompañado por los otros tres. Así que desistí y seguí a mi bola.
Lo que ocurrió justo antes de irme a Salamanca fue que un día, al entrar, me clavó una mirada penetrante, insistente, fija. Tuve que desviar la mirada. Y ahora no me pasan desapercibidas las miradas que me lanza desde el otro lado de la barra. Ahora no puedo mirar sin libertad, porque es él quien mira en mi dirección.
Me pregunto si me habrá echado de menos esta semana, porque yo sí eché de menos ese cruce de miradas.
Ayer saludé. Sólo iban tres y los tres me saludaron al marchar. Él salió el último y se me quedó mirando más de lo necesario. Me pregunto si algún día las miradas darán paso a las palabras. Necesito saber su nombre. No voy a hablar cada vez de él como "el pelos de la mirada penetrante". Estoy segura de que la oportunidad de una conversación se dará cuando menos lo esperemos.
Así que ahora he tomado por rutina bajar a las doce y 'encontrarme' con él.

Si B. lee esto le picará la curiosidad. Doy demasiados datos para que ella misma se dé cuenta de quién hablo.

Un "sinparar"

Si pudiera describir los últimos tres días en una palabra, sería "intensidad". Intenso es el tiempo que paso aquí. De repente, los días pasan rápido, disfruto de lo que hago y es un "sin parar" continuo que no me deja ni sentarme siquiera cinco minutos en la silla. Y cuando me siento sólo toco internet para mirar las páginas amarillas o las páginas web de empresas que necesitemos. 
Se me hace raro no poder sacar ni cinco minutos diarios para actualizar el blog. Hasta hoy, aunque en una hora iré a Logroño. Cenaremos e iremos a ver al Follonero e imagino que luego nos montaremos la fiesta por la Mayor (siglos ha que no voy allí de marcha). Tengo intención de regresar mañana a primera hora.
Hacía siglos también que no echaba unas partidas de futbolín, que don Felixuco nos ha puesto uno trucado donde no hay que pagar.
Llueve.

viernes, abril 17, 2009

Von Kempelen y su descubrimiento

Cuando se descubrieron las falsificaciones de la casa Gunsmuth y Co. uno de los principales sospechosos fue Von Kempelen, un científico con la casa llena de productos químicos y crisoles. Lo que más sorprendió a los policías que registraron su vivienda fue el pesado baúl que había debajo de una cama, con lo que parecían monedas de bronce de diferentes tamaños. Pero a nadie se le ocurrió pensar que podría ser oro. Porque Von Kempelen había descubierto la manera de conseguir oro a través de una aleación de plomo.

jueves, abril 16, 2009

Cuatro horas

He dormido mal durante cuatro horas interrumpidas sin cesar. Faltan menos de cuatro horas para que vengan a recoger todo. Inmensa pena me da. En las paredes sólo queda un póster de la Alhambra y los murmullos silenciosos del pasado. Es como si estuviera observando un cadáver, un esqueleto sin carne, lleno de telarañas. 
Y, finalmente, sólo queda el silencio.

Los sueños indomables

Se repite una y otra vez la misma imagen en los sueños. Tengo pánico de dormir y volver a soñar con lo mismo de los últimos días. La tranquilidad de esfuma para dar paso a la alerta permanente, a los instantes incontrolables e incontrolados.
Hace mucho tomé una decisión, pero me pregunto: ¿Seré capaz de llevarla a la práctica? ¿Seré consecuente con mis pensamientos?

miércoles, abril 15, 2009

El sueño de Salamanca

Para mí, el hecho de haber estado, conocido, disfrutado y vivido Salamanca ha sido una experiencia que no olvidaré nunca. Son los años que no se repetirán jamás. Volver a la tierra que me vio nacer es un sacrificio inmenso, pero sé que es lo mejor, dadas las circunstancias y que Salamanca no puede ofrecerme más de lo que me ha dado en todos estos años que, poco a poco, se difuminan lentamente en la memoria.
De un momento a otro me quedaré sin internet. El piso empieza a verse desolado y vacío, con un cúmulo de cajas apiladas en el pasillo, mientras las pertenencias que me han acompañado en los últimos meses se ocultan bajo los cartones de Marlboro y Sipecusa.
De haber podido elegir me hubiera quedado aquí, pero las perspectivas laborales aquí no son tan halagüeñas como en La Rioja, donde ya he encontrado un hueco en una empresa que, aparte, me ofrece seguridad. 
El fin de semana ya no estaré aquí, sino en Logroño, viendo al Follonero. 
Anoche recorría la Plaza Mayor mientras las gotas de lluvia resbalaban por mi rostro lentamente y me preguntaba si volvería alguna vez a pasear así por allí.
Mañana a estas horas no tendré siquiera televisión. No creo que la eche de menos, pero sé que sentiré un vacío inmenso, porque mañana será mi último día aquí. Lo único que quedará conmigo son unas sábanas, una maleta pequeña, algo de ropa y un libro. 
Sabía que Salamanca sería sólo una ciudad de paso, pero me siento tan descorazonada, con un pesar incierto, con la despedida latente hacia las personas que conocí, las piedras que toqué, las historias que viví...

Da pena, la verdad.

martes, abril 14, 2009

Un año más

Para mí siempre está lejos este día. Lentamente y, sin apenas darme cuenta, ha llegado. ¿Qué puedo decir? Simplemente que odio cumplir años. Lo mejor de cada año es que viene cargado de experiencias nuevas, lo peor es que estás más cerca de la vejez que de la infancia. Lo importante es saber que la verdadera edad no está en nuestro carnet de identidad, ni en una partida de nacimiento, sino en el corazón. 
Sigamos, pues, los dictados del corazón.

Un año más habrá una llamada que fallará. También la eché de menos el año pasado. Y ÉL siempre tenía presentes las fechas. Esté donde esté, sé que mañana estará cerca de mí.

El peso de una pluma
puede ser igual
al peso de un suspiro,
al peso de una mirada,
al peso de un insulto,
al peso de una caricia,
al peso de un engaño.

El peso de una pluma
puede ser
simplemente
enorme.

Sólo depende
del lugar donde caiga.

lunes, abril 13, 2009

"Elegy"

"Creo que fue Bette Davis quien dijo: "la vejez no está hecha para los cobardes"; pero fue Tolstói quien dijo: "la mayor sorpresa en la vida de un hombre es la vejez".
La vejez se acerca a hurtadillas y, acto seguido, te estás preguntando por qué no puede un hombre anciano comportarse como dicta su edad, cómo es posible que siga involucrado en los aspectos carnales de la comedia humana. Porque en mi cabeza nada ha cambiado."

Me ha parecido una película muy sensual y emotiva y, a la vez, demasiado triste. Es curioso cómo se expone la injusticia de la vida arrebatando la vida a una joven con tanto por delante, mientras el amante treinta años mayor se sorprende siguiendo vivo cuando ella cruza el umbral. Lo desconcertante es que nunca esperas que los jóvenes mueran antes que los mayores.

"¿Será diferente el libro si lo leemos dentro de diez años?".

David Kepesh (Ben Kingley) es un catedrático universitario y crítico literario que busca amantes entre sus alumnas, a las que nunca deja que se le acerquen demasiado. En su pasado estuvo casado, pero nunca estuvo preparado para amarrarse a nadie, así que todo terminó mal. De ahí nació Kenny (Peter Sarsgaard), el hijo perfecto, padre de una familia feliz y competente médico de un hospital neoyorkino. Pero David siempre habla con amargura de la relación que mantiene con su hijo, que nunca le ha perdonado que los abandonara.
Entonces un día aparece en su vida Consuela Castillo (Penélope Cruz), a la que convierte en su amante. Sin embargo, terminan enamorándose y siente por ella lo que jamás había sentido por nadie. Después de un año largo, ella le quiere presentar a sus padres, pero él no aparece. Ahí se rompe la relación. 
En la larga temporada de ausencia de Consuela, David se vuelca en su trabajo. Su mejor amigo, el poeta George O'Hearn (Dennis Hopper), fallece y tarda dos años en recuperar su terrible pérdida. La relación con su hijo progresa de manera positiva cuando Kenny aparece en su casa para pedirle consejo, ya que tiene una amante a la que no quiere abandonar y una familia que no quiere destruir. 
Entonces una Nochevieja Consuela llama y le insta a ponerse en contacto con ella, que tiene algo urgente que decirle: le han detectado un cáncer de mama. 

"El tiempo pasa mientras miras a otro lado".

Una de enigmas y acertijos


Esta mañana me he pasado por la librería Cervantes para buscar un libro y al final he acabado sin el libro que tenía intención de traer y con otros que he visto mientras revoloteaba entre los expositores. Uno de ellos es de enigmas, bastante tocho, y acabo de descubrir que estoy en baja forma mental. Siempre será bueno refrescarlos en breves con I&I que, como yo, son adoradores de este tipo de prácticas mentales y nos pasamos horas...
He aquí unos cuantos (evito los matemáticos casi siempre):

1º) En una carrera de velocípedos, Rolando adelanta al segundo ciclista de la carrera. Después, antes de llegar a la meta, dos rivales le adelantan en sus bicicletas de madera. ¿En qué lugar termina Rolando la carrera?
2º) Un copista propone reorganizar la sala de miniaturas. Doña Clarisa quiere instalarse detrás del hermano Esteban, pero éste no va a acceder: ¡él también quiere estar detrás de doña Clarisa!
¿Cómo se puede resolver este problema?
3º) Quasimodo, el campanero de Notre-Dame de París, tarda tres segundos para tocar las cuatro. ¿En cuánto tiempo tocará las doce?
4º) Si entramos en un castillo y vemos al rey y a la reina a lomos de dos caracoles gigantes, ¿en qué refrán popular debemos pensar?
5º) El boticario de doña Fredegunda le ha prescrito ocho píldoras, que deberá tomar a razón de una cada cuarto de hora. ¿Cuánto tiempo habrá pasado cuando se haya tomado las ocho píldoras?

Soluciones:
1º) Rolando acaba cuarto. En efecto, si adelanta al segundo ciclista, él mismo se coloca en segundo lugar (y no en primer lugar). Cuando otros dos rivales le adelantan, queda en cuarta posición.
2º) Basta con colocarlos espalda contra espalda.
3º) Los tres segundos que han pasado mientras Quasimodo toca las cuatro corresponden a los intervalos entre las campanas, no al hecho de golpearlas. Por lo tanto, para tocar las doce del mediodía, el campanero estará once segundos, correspondientes a los once intervalos entre las doce campanas.
4º) Las cosas de palacio van despacio.
5º) Habrán pasado 1 hora y 45 minutos.

Moto GP: Gran Premio de Qatar

Una vuelta para el final y el bacalao ya está vendido. 
Casey Stoner se ha escapado desde la primera vuelta. Capirossi iba el segundo, pero Lorenzo y Rossi enseguida le han adelantado. Desafortunadamente Capirossi se ha caído y ha abandonado. 
Valentino Rossi queda en segundo lugar, no sin antes haber reducido distancias con Stoner, al que finalmente no ha podido alcanzar. Y es que "The Doctor" sabe que no hay que dejar escapar al australiano.
Acaba la carrera. El podio queda:
1º Stoner
2º Rossi
3º Lorenzo
Yo siempre confío en que Rossi terminará ganando de nuevo el Mundial, porque es el mejor. Tiene tanta fuerza, tanta experiencia, tanto tesón que es impensable que no gane. 
En Japón y dentro de quince días más.

En unos meses a Bruselas

Mientras el buscador de eDreams me busca el vuelo hasta Brussels S Charleroi, lo comento por aquí. 
Me moría de impaciencia por conocer Bélgica desde hace años, y entonces mi amiga M. me propone un viaje que coincida con las fiestas de San Mateo en Logroño (septiembre). Como los cinco que iban reservaron el vuelo hace un mes y yo no tuve vía libre hasta la semana pasada, acabo de buscar el mismo vuelo que ellos. 
Iremos a Bruselas y a Brujas, pero tenemos largos meses por medio para elegir alojamiento, lugares de interés y demás cosas. Tendré que refrescar mi francés :D
Llevo mucho tiempo sin hacer un viaje al extranjero (desde septiembre de 2007) y me apetece muchísimo.

Trece de abril

Al abrir esto hoy soy consciente de que mañana caerá otro año más. Se me ha echado encima. Parecía ayer cuando me leía el libro de la Reina y, cuando se hablaba de la República, pensaba que aún estaba lejos. Y ya está aquí.
Me pregunto dónde se manifestarán los republicanos, que acabo de pasar por Gran Vía, y está llena de obras. Lo más sorprendente es que en la Plaza de la Constitución ya no está el monumento dedicado a la misma. Allí es donde se manifiestan todos los que tengan que replicar algo a los políticos gobernantes.
Vengo de hacerme análisis de sangre y orina. Como siempre, han tardado siglos en encontrarme la vena. Finalmente me han pinchado en el brazo derecho, porque en el izquierdo tengo las venas totalmente inlocalizables. Creo que serán los últimos análisis en mucho tiempo. 
Así es como está el Monumento a la Constitución ahora, con el pétreo pedestal nada más.
Éste es el Monumento a la Constitución en cualquier día de los últimos meses (o años), el armatoste que en la actualidad brilla por su ausencia.

domingo, abril 12, 2009

Mirambel

Estoy escribiendo sobre Mirambel, ubicada en la comarca del Maestrazgo turolense. Realmente no estoy escribiendo, sino sobreescribiendo y corrigiendo lo escrito. El resultado ha sido encontrar un pequeño pueblo que tenga relación con esa comarca y que se enmarque en las características del pueblo imaginario que se esbozó en mi imaginación hace un tiempo.

Se trata de un pueblo de piedra, muy pequeño, con un total que no sobrepasa los 135 habitantes. Es perfecto para la idea de mi relato. Su esplendor se ubica en el siglo XVI, época en que vivieron las principales familias.
En el siglo XIX fue un pueblo que sufrió los graves desmanes y tropelías de las guerras carlistas, donde varios hombres se escondieron en la iglesia, que terminó siendo pasto de las llamas. Se perdieron, por tanto, valiosísimos tesoros, imágenes, retablos y alhajas, y se destruyeron los panteones de los altares de la iglesia.
Mirambel cuenta con fuertes murallas de piedra que rodean la villa en su totalidad, muchas de ellas ocultas por casas que, con el paso de los siglos, se han ido adhiriendo a las mismas. Parte de las murallas fueron construidas por los caballeros templarios.
Y lo que me interesa de la villa es que dentro de las murallas hay una fuente con abundante agua, que es el eje central del relato que escribí y que ahora tengo que adecuar a las bases de este certamen: el tema debe estar relacionado obligatoriamente con la comarca del Maestrazgo.

¡Motos a boxes!

Pues vaya debut en el Mundial de Motociclismo. Aunque no veo las categorías de 125 cc. y de 250 cc., sé que en la primera también ha estado lloviendo y que en la segunda ha ganado un español, Héctor Barberá. Le he visto en el podio con el Himno de España.
Bien, esperando tantos meses para verlos de nuevo, se colocan en la parrilla de salida, se apartan los mecánicos, transcurren los anuncios (todos relacionados con el Motociclismo) y justo cuando están todos preparados empieza a llover sin parar. Se saca un cartel donde pone: "Start Delayed" y, a continuación, se envían las motos a boxes.
El problema no es que llueva, porque obviamente corren con lluvia. El problema de que se hayan retirado a esperar es que es de noche (en que los reflejos disminuyen) y que el Circuito de Losail no tiene buen drenaje.
Han entrevistado a unos cuantos. Todos coinciden en que tienen ganas de comenzar, pero ahora está diluviando. Stoner ha dicho que ni siquiera se ven las líneas, Rossi que es una pena puesto que se ha retrasado un mes el campeonato para poder correr de noche y Lorenzo se muere de impaciencia por empezar. Si no se corre al final en Qatar beneficia bastante a Pedrosa.
Supongo que se terminará suspendiendo. Bueno, mañana me enteraré de lo que ha pasado esta noche. ¿Quién sabe? Quizás deje de llover tan rápido como ha comenzado. 

Los caballos del tiovivo

"A mí dadme los viejos, los viejos caballos del tiovivo.
No, no me entusiasman esas ferias elegantes, con sus cinematógrafos y sus barracas espléndidas y lujosas. No me encantan esos orquestiones grandes, como retablos de iglesia, pintados, dorados, charolados. Son exageradamente científicos. Mirad esas columnas salomónicas que se retuercen como lombrices, mirad esas figuras de señoritas de casaca y calzón corto que llevan el compás dando con un martillito en una campana, mientras mueven la cabeza con coquetería; mirad esas bailarinas que dan vueltas graciosas sobre un pie, con una guirnalda entre las manos. Oíd la música, chillona, estrepitosa, complicada de platillos, flautas, bolbos, que sale del interior del aparato. Yo no quiero quitarles su mérito, pero...
A mí dadme los viejos, los viejos caballos del tiovivo.
No son mis predilectos esos tiovivos modernistas, movidos a vapor, atestados de espejos, de luces, de arcos voltaicos, que giran arrastrando coches llenos de adornos, elefantes de trompa erguida y cerdos blancos y desvergonzados que suben y bajan con un movimiento cínico y burlesco. No les niego el mérito a esas montañas rusas cuyo vagón pasa vertiginosamente, con un estrépito de hierro y una algarabía de chillidos de mujer; pero...
A mí dadme los viejos, los viejos caballos del tiovivo.
Dadme el tiovivo clásico, el tiovivo con que se sueña en la infancia; aquel que veíamos entre la barraca de la mujer-cañón y la de las figuras de cera. Diréis que es feo, que sus caballos azules, encarnados, amarillos, no tienen color de caballo; ¿pero eso qué importa, si la imaginación infantil lo suple todo? Contemplad la actitud de estos buenos, de estos nobles caballos de cartón. Son tripudos, es verdad, pero fieros y gallardos como pocos. Llevan la cabeza levantada, sin falso orgullo; miran con sus ojos vivos y permanecen aguardando a que se les monte en una postura elegantemente incómoda. Diréis que no suben y bajan, que no tienen grandes habilidades, pero...
A mí dadme los viejos, los viejos caballos del tiovivo.
¡Oh, nobles caballos! ¡Amables y honrados caballos! Os quieren los chicos, las niñeras, los soldados. ¿Quién puede aborreceros, si bajo el manto de vuestra fiereza se esconde vuestro buen corazón? Allí donde vais reina la alegría. Cuando aparecéis por los pueblos formados en círculo, colgando por una barra del chirriante aparato, todo el mundo sonríe, todo el mundo se regocija. Y, sin embargo, vuestro sino es cruel; cruel, porque lo mismo que los hombres, corréis, corréis desesperadamente y sin descanso, y lo mismo que los hombres corréis sin objeto y sin fin...
A mí dadme los viejos, los viejos caballos del tiovivo".

PÍO BAROJA, Elogio de los viejos caballos del tiovivo

Es impresionante la fuerza que tiene este texto, fuerza que me sorprendió la primera vez que lo leí, fuerza que sigue sorprendiéndome después de mucho tiempo y cada vez que vuelvo a leerlo.
En Salamanca hay una cafetería-bar de copas que se llama "El Tiovivo" y los viejos caballos del tiovivo cuelgan de los techos, sólo que, a diferencia del tiovivo, no dan vueltas, sino que se mantienen estáticos, con la mirada perdida en la eternidad, mientras son alabados por los visitantes que cruzan las puertas y se encuentran ante tal ornamentación. 
Siempre que entro en "El tiovivo" recuerdo este extraordinario fragmento de Pío Baroja. Es inevitable que no vengan a la mente esas exquisitas frases, ensalzando las figuras de los viejos caballos del tiovivo.

Año Jubilar Calceatense

La semana pasada sorprendióme la seguridad en los alrededores de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada. Al día siguiente, en el Diario La Rioja se decía que el Presidente de la Comunidad, don Pedro Sanz, había ido a inaugurar la nueva exposición que se alberga en la catedral, con motivo del Año Jubilar. 
Ni idea de qué iba el tema... hasta hoy.
El Obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Mons. Juan José Omella Omella, ha considerado conveniente declarar el Año Jubilar Calceatense, con ocasión de que el próximo año 2009 se cumplirán 900 años de la muerte de Santo Domingo de la Calzada, patrono de dicha Diócesis, impulsor del “Camino de Santiago” en el servicio a los peregrinos y fundador de la ciudad a la que dio nombre, que es sede episcopal.
A la edad de noventa años murió Santo Domingo de la Calzada. Por tanto este 2009 se celebra el 900º aniversario de su fallecimiento. Estos 900 años han sido y siguen siendo un momento de gracia para cuantos visitan su tumba en este peregrinar por la vida y hacia Santiago. Éste es el motivo del Año Jubilar Calceatense: reconocer lo mucho que ha hecho y sigue haciendo por la Ciudad, por la Diócesis que lleva su nombre y por todos los que se acercan por estos lugares.
El Año Jubilar tiene una doble finalidad: renovar, revitalizar la fe de los cristianos de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, de su pueblo homónimo y de todos los peregrinos. Conocer la figura relevante de Santo Domingo: su vida, su carisma y misión de servicio y evangelización, sus virtudes y su obra, tratando de actualizar su visión y función en el mundo.

Un domingo como otro cualquiera

Aunque no es un domingo como otro cualquiera. Hoy empieza el Mundial de Motociclismo en Qatar. A las siete de la tarde (hora española). 
Ayer vi que la pole la consiguió Stoner, para variar, y que, junto a él, saldrán en la primera línea de la parrilla Valentino Rossi y Jorge Lorenzo, respectivamente. Por supuesto, tengo que hacer mi apuesta para hoy. Como siempre, confío en que gane Rossi, que no creo que deje escapar a Stoner, sobre todo después de lo visto el año pasado. En mi apuesta Stoner quedaría segundo y dejaré el tercer lugar a Capirossi. Cualquiera podría preguntarme dónde dejo a los españoles, aunque está claro: aunque Lorenzo está últimamente muy fuerte, no le veo metiéndose en ese duelo de titanes (Stoner-Rossi), pero sí le visualizo luchando por el tercer puesto de podio con Capirossi, que últimamente está muy fuerte. Pedrosa está en baja forma y Toni Elías tiene que zapatear aún mucho para conseguir podio. Sete Gibernau vuelve este año a la Moto GP, pero se le ve con falta de práctica. Todo esto es opinión mía y, obviamente, es bastante subjetiva.
No hay que olvidarse de Nicky Hayden, que este año se estrena con Ducati. Es obvio que (visto lo visto con Stoner) hay que tenerle en cuenta, sobre todo montado en ese pepino de moto.

Preparando las palomitas para esta tarde...

sábado, abril 11, 2009

"Cobardes"

El acoso escolar, las amenazas y palizas en los colegios y la violencia en las aulas (bullying) es uno de los problemas más acusados en los últimos años entre los escolares. Muchos de estos jóvenes lo graban con los móviles y se alardean de sus actividades ilícitas en internet. Esta película trata a fondo el acoso escolar desde el punto de vista de la víctima, un muchacho agobiado por el miedo que, con ayuda de un adulto, consigue burlar a sus perseguidores. El drama es algo estresante, pero parece cumplir sus objetivos, sobre todo al final, dejándonos el mensaje de que estos pequeños psicópatas infantiles reiteran: si el zanahorio ha conseguido escapar de sus garras, habrá un siguiente muchacho acosado (por ejemplo, por su obesidad). Hay ciertos contrastes que te hacen reflexionar, por ejemplo, que el acosador es hijo del Concejal de Seguridad Ciudadana. Eso me recuerda a una cita de la Biblia que decía algo como "¿por qué criticas la mota en el ojo ajeno y no ves la viga en el propio?".

Gaby (Eduardo Garé) tiene catorce años y tiene miedo. De unos meses a esta parte, sus calificaciones escolares han caído en redondo y no dialoga ni siquiera con sus padres. Tiene miedo de ir al colegio porque unos compañeros de clase le esperan siempre a la salida y le roban el móvil. A medida que van pasando los días, los robos se convierten en violencia y a Gaby no le queda más remedio que correr.
Su madre, Merche (Elvira Mínguez), es una afamada periodista de la televisión local. Sabe que a su hijo le está ocurriendo algo, pero es incapaz de sonsacarle a Gaby qué es lo que le pasa. Los profesores del colegio piensan, al principio, que son cosas de la edad.
Guille (Eduardo Espinilla) se ha convertido en líder indiscutible de un grupo de chicos que se divierten acosando a Gaby y grabándolo todo con el móvil, pasándose después los vídeos entre unos y otros. Su padre, Guillermo (Lluís Homar), es un político de peso en la ciudad, encargado de la Seguridad Ciudadana. Su madre Magda (Paz Padilla) está preocupada, aunque es la primera que descubre los vídeos en el móvil de su hijo.
Gaby frecuenta, junto a sus padres, una pizzería de la ciudad. El dueño es el primero que descubre todo aquello a lo que se enfrenta Gaby y sólo le da un consejo: "ojo por ojo". Así que Gaby, con ayuda de Carla (Ariadna Gaya), consigue que le peguen una tremenda paliza mientras su amiga lo graba todo. Con ese vídeo, Gaby consigue la tranquilidad que no encontraba desde hace meses.
Guille, por su parte, encontrará otra víctima.

Viaje de regreso

Me siento desazonada por este viaje de regreso a Salamanca. Porque esta vez es para recoger y dejar atrás tantos años, tanta gente, tantas historias... Tendré que volver al menos una vez más, pero será un viaje raudo y veloz. Ahora es diferente porque todas las cosas en tu haber regresan contigo a casa, no permanecen estáticas esperando tu vuelta. No imagino dónde colocaré tantos utensilios.
Parece que no, pero la de cosas que se acumulan con el paso de los años. Dejando de lado ropa, zapatos y libros, hay varias cajas voluminosas, sin contar con mobiliario como tres estanterías, un escritorio inmenso y la silla de oficina.

Como no me apetece hablar de la mudanza, hablaré de las anécdotas del viaje. Llamé antes de Semana Santa para asegurarme de los horarios de autobuses, porque como es mala época para viajar y había bastantes posibilidades de que se cambiaran... En Santo Domingo varios peregrinos casi me canean por poner la maleta (casi vacía) en medio del maletero. Para entonces ya había hecho un amigo, porque ante el retraso del autobús iba a llamar a la empresa para preguntar y le he dicho que siempre llegaba más tarde de lo que pone, pero que llegaría seguro. Me he vuelto a encontrar con él en la ventanilla de Alsa e incluso he llegado a escucharle decir que iba a Madrid. Me ha descuadrado su demanda, así que finalmente he dado por supuesto que había abandonado el peregrinaje en Santo Domingo de la Calzada.
Aún tenía que esperar un rato antes de que el autobús de Salamanca saliera, así que me he sentado en la cafetería a tomar un café y he hecho otro amiguito. Se llamaba Aitor y no tenía más de dos años. Como estaba medio llorando, mientras su madre iba a la barra le he hecho una foto y se la he enseñado. Después no ha dejado de reírse.Podría seguir hablando, porque el autobús ha parado nada más salir de Burgos y luego en un área de servicio. Parecía que había algún problema, aunque hemos llegado sanos y salvos. Sólo que nadie se ha enterado del motivo de esas dos misteriosas paradas.

viernes, abril 10, 2009

¡¡Este fin de semana vuelve...!!

El mundial de motociclismo, y con él la moto GP (es la única categoría que veo) y ahí mismo el genial Valentino Rossi.
Ya estoy preparando las palomitas para el sábado por la noche. Y, como siempre, a apoyar al "Doctor".

La incomparable aventura de un tal Hans Pfaall

Este relato me ha recordado mucho a las historias de Julio Verne, sin duda por los adelantos científicos y los detalles de un hombre que ha llegado a la Luna. Así que Poe también fue un adelantado de su época y con este relato presagió lo que ocurriría dos siglos después. Aunque él aquí presupone que la Luna está habitada por unos seres achaparrados y feos.

Una multitud se agolpa en una plaza central de la ciudad de Rotterdam. Sobre ellos vuela una especie de globo con un hombrecillo en su interior, que tira una carta. En la misiva, los altos mandatarios de la ciudad leen, incrédulos, las palabras de Hans Pfaall, desaparecido cinco años atrás debido al acoso de sus acreedores. Después de leerse muchos libros de astronomía, construyó el globo y decidió irse a la Luna. Y lo consiguió. Pide que se le perdonen sus deudas para volver de nuevo a Rotterdam.

Lluvia indómita

Parece mentira que ayer pudiéramos estar al sol en una terraza y que volviera a casa colorada después de pasar un rato bajo el sol y que hoy esté cayendo tan tremenda tormenta. Lo peor de todo es que, debido a mi renuencia a llevar paraguas, se me ha calado el pelo. Y fastidia muchísimo cuando lo tienes alisado de peluquería y sabes que si se te moja se rizará de nuevo.
En fin... odio esta lluvia. Espero que en Salamanca haga más calor, adonde iré en breves para despedirme.

jueves, abril 09, 2009

Provocación

Siempre he pensado que F. me provoca siempre que se dan las circunstancias idóneas para ello. Aún no le he visto, pese a que llevo tres semanas en La Rioja. Lo que no comprendo es su manera de provocar, una noche como la de ayer, que tenía un uno por ciento de posibilidades de no encontrarse conmigo. Me sulfura su desfachatez para presentarse en mi pueblo, en el bar donde nos reunimos todos los jóvenes después de cenar y quedarse a ver el fútbol. Me sorprende porque en su pueblo también hay bares y en su casa imagino que tendrá televisión. ¿Entonces por qué se presenta aquí cuando nunca antes lo había hecho?
Menos mal que yo anoche caí en ese uno por ciento de ocasiones en que prefiero tumbarme en la cama y dejar el café del bar y la consiguiente partida de cartas para otras noches. 
Era obvio que me iba a enterar. Y me alegro de no haber salido ayer.
Estoy intranquila, porque hasta ahora contaba con la seguridad de que no se le ocurriera aparecer por aquí, pero ahora sé que cualquier día podría encontrármelo en el bar. 

miércoles, abril 08, 2009

Historias de oficina

La verdad es que últimamente he pasado muchos momentos graciosos en la oficina, compartidos todos ellos con B. El de hoy es bastante gracioso por la gran "enganchada", instantes en los que piensas después y no puedes contener la risa floja.
Hoy viene un hombre, A. Desde la cámara del telefonillo le vemos y me dice B. que no quiere atenderle porque le va a volver la cabeza loca, así que acudo rauda a la puerta diciéndole que si no tiene cita el jefe no puede atenderle (era cierto, que tenía toda la agenda llena de citas hasta las ocho y en ese momento estaba ocupado). El hombre me pregunta por B. y le comento que no puede atenderle tampoco, abriendo un poco la puerta del despacho de B., que yo sabía escondida en el cuarto de baño. Cuando A. ha comprobado que no había nadie ha decidido ir a la sala de espera y se ha sentado allí a esperar que la cita terminara.
Entonces B. sale del baño y cerramos la puerta. A los cinco minutos, suenan unos golpes en la puerta y aparece, sin esperar respuesta, A. para pedir un bolígrafo, que quería hacer los crucigramas del periódico. A B. no le daba tiempo a esconderse y a mí me ha mirado y preguntado que cómo no le había avisado. En fin, he estado aguantándome la risa durante un rato, porque no era plan.
Cosas de éstas te hacen desconectar durante un instante de todo lo demás. Y reír... reír es bueno. Aunque claro, ya me ha dicho A.: "La próxima vez que venga no salgas corriendo". Al menos se lo ha tomado a cachondeo.

Otro día tengo que hablar de I., un hombre de unos ochenta años que se pasa por la oficina día sí y día también. Como no tiene cosa mejor que hacer... Hoy ha estado por la mañana y por la tarde. Es como un novio celoso que está pendiente de ti a todas horas. Pues así es I.: varias llamadas al día, visitas insistentes, charlas que no acaban nunca. Con decir que la primera vez que hablé con él (por teléfono) me dio la sensación de que estaba llorando, hasta que le vi en persona y descubrí que realmente habla así. 

La de gente que he conocido en las últimas semanas. Menos mal que la mayoría de las personas con las que he tratado son majísimas y siempre se muestran agradecidas, bien sea con una llamada de agradecimiento por rapidez y eficacia, bien con un e-mail donde te agradecen haber avisado de cierto asunto, o con una visita de cortesía, etc. Cada día me gusta más esto.

martes, abril 07, 2009

La carta robada

Dupin vuelve a sus demostraciones analíticas, consiguiendo un dinero extra gracias a una recompensa del prefecto, que les ha contado que a alguien con grandes poderes le han sustraído una carta comprometedora. Se sabe que ha sido el ministro D., con el que está haciendo chantaje a la otra persona.
La policía le cachea varias veces y registran su casa palmo a palmo sin encontrar la carta.
Entonces, un día Dupin le entrega la misiva al prefecto a cambio de una recompensa. Después explica cómo la ha encontrado.
Cualquier mente matemática intentaría ponerse en el lugar de la otra persona y buscaría en los sitios donde él mismo escondería la carta. Pero el ministro D. no sólo es matemático sino que también es poeta. Así que Dupin ha deducido que la carta sólo puede estar a la vista. Acude de visita a casa del ministro y observa toda la estancia hasta dar con un tarjetero, donde encuentra un papel arrugado. Se fija en los detalles y vuelve unos días después. Se oyen unos tiros fuera, de un supuesto loco pagado por Dupin que, aprovechando que el ministro se asoma a la ventana para ver lo que ocurre, cambia la carta por un facsímil vengativo.

lunes, abril 06, 2009

Y dice el refrán...

"Santo Domingo de la Calzada... donde cantó la gallina después de asada".

Muchos son los sucesos que podemos descubrir en un canal de televisión o entre las páginas de un periódico, pero siempre pillan tan lejos... 
Entonces hoy encuentras en el Diario La Rioja que una mujer de unos cuarenta años ha aparecido muerta en su casa de Santo Domingo. Algunos dicen que podía ser violencia de género, aunque en el periódico rechazaban esa posibilidad.
En la cena, mi padre ha dicho que algo ha pasado esta tarde en la calle Madrid (zona de bares), donde ha habido tiros. Esta tarde estaba bastante cerca de ese lugar, pero afortunadamente a buen resguardo. Mañana, en la cafetería donde desayuno últimamente a diario me informarán de los pormenores.
Es curioso. Para que salga Santo Domingo en la televisión en este plan mejor que nunca ocurra nada.

domingo, abril 05, 2009

El misterio de Marie Rogêt

Se trata de la continuación de Los crímenes de la Rue Morgue, aunque han pasado varios años desde que Monsieur Dupin resolviera el caso y los gendarmes parisienses, admirados por esa enorme intuición, siempre han acudido a él en busca de otros esclarecimientos.

Poe se basó en un crimen acontecido en Nueva York en 1841. El cadáver de la joven Mary Cecilia Rogers se encontró flotando en el río Hudson un caluroso día de verano. Su muerte produjo intensa conmoción, pero el misterio que envolvía la misma aún no se había resuelto en la época en que el autor publicó este relato (un año después).

Marie Rogêt era una bella joven parisina que se puso a trabajar en una perfumería a la que atrajo numeroso público masculino. Un tiempo después desapareció durante varios días y, cuando volvió, se enclaustró en casa con su madre. Entonces desapareció y, según los periódicos, su cadáver se había encontrado en el Sena. En aquella época había desaparecido, a manos de unos criminales, otra joven de la que apenas se habló en los diarios. 
Así que se dio por supuesto que el cuerpo putrefacto era el de la bella Marie. Pero Dupin lo dudaba. También intuía que sus objetos personales, encontrados entre unos sotos junto a la orilla, habían sido depositados después y que el asesino era un posible amante que había huido en un bote. Para descubrir al asesino era necesario encontrar el bote. Para Dupin estaba claro que las dos veces que había desaparecido había sido una huida con algún amante y, de ser su cadáver el encontrado en el Sena, había sido entonces un crimen pasional.

Los crímenes de la Rue Morgue

Éste es uno de los relatos que más me gustan de Edgar Allan Poe. Lo recordaba a la perfección.

Madame L'Espanaye y su hija, propietarias de una casa de la rue Morgue de París, aparecen brutalmente asesinadas en el cuarto piso de su vivienda. Ante los gritos y alaridos, los vecinos acuden en tropel a la puerta, hasta que un gendarme la derriba. Cuando llegan ven a la madre decapitada y con extrañas huellas, mientras que la hija aparece en el hueco de la chimenea. Durante días la policía investiga a varios testigos y encierran en prisión a un banquero. 
Entonces la capacidad analítica de Auguste Dupin, que ha cotejado los datos con la noticia de un orangután que se ha encontrado en otra parte de la ciudad, aclara el caso del terrible asesinato. El marinero propietario del animal es entrevistado por Monsieur Dupin, al que confiesa la terrible verdad de que quien ha cometido los crímenes es el orangután, sin que él pudiera hacer nada para remediar tan terrible desenlace.

El escarabajo de oro

Cuando, con dieciséis años, leí a Poe, éste fue el primer relato que cayó en mis manos. Era el primero de aquella colección de bolsillo y, cuando lo acabé, opté por seguir leyendo relatos al azar, sin seguir el orden del libro. Y me encantó. Si cierro los ojos, sería capaz de revivir los estudios del internado, un rato antes de la cena, con el libro de Poe entre las manos, deseando alargar el tiempo...

William Legrand se había retirado a una cabaña de la isla de Sullivan, cerca de Charleston (Carolina del Sur), tras haber perdido toda su fortuna. Le servía el fiel Júpiter, un viejo negro que había sido manumitido* por la familia Legrand, pero había optado por quedarse con Will para servirle fielmente.
William había encontrado un escarabajo de oro y, a partir de entonces, pareció que enfermaba y caía en una insania fuera de lo común. Después de haber prestado el escarabajo al teniente G... lo dibujó en un viejo pergamino que tenía en el bolsillo, sin reparar en que, bajo los efectos del calor de la chimenea, había aparecido el dibujo de una calavera sobre el caparazón del escarabajo que había dibujado. Recordó entonces que el pergamino lo había encontrado cerca de donde había dado con el scarabaeus. Después de limpiarlo y someterlo al calor, apareció un criptograma que a Legrand no le costó descifrar. Se trataba de un tesoro y se hizo acompañar por su viejo criado y su mejor amigo hasta un tulipero inmenso, que en la séptima rama tenía una calavera y, desde su ojo (agujero ocular) izquierdo había que dejar caer un objeto en línea recta, que indicaría el lugar del tesoro. Pero Júpiter deja caer el escarabajo por la cavidad derecha. Cuando cavan por segunda vez, encuentran una inmensa fortuna, perteneciente al capitán Kidd, del que se cuentan muchas historias en los alrededores.

(*) Manumitir: Dar la libertad a un esclavo.

sábado, abril 04, 2009

Silencio. Fábula

El Demonio cuenta que en un país lejano y tranquilo, el hombre solitario, el que se parecía a un dios romano, se sentó en la piedra de la desolación. A pesar de que le envió hipopótamos y tormentas, el hombre siguió en la piedra inmutable. Sólo cuando llegó el silencio, el hombre se marchó corriendo de allí.

viernes, abril 03, 2009

Y después del viernes...

Toca descanso, por fin. La vida laboral me mata. Esta semana, con el cambio de hora, ha sido mortal. Pero, a pesar de todo, a pesar del cansancio, de tener las plantas de los pies cocidas, de los dolores de espalda por el mal dormir, de los madrugones y un sinfín de cosas más, he descubierto que me encanta charlar con unos aquí y otros allá. Además siempre nos quedará una cena rápida en el Gambrinus en buena compañía. Aunque por una parte sólo pensaba en pillar la cama, por otra apetecía estar con gente y echarnos unas risas recordando viejas historias.
¿Quién dijo viernes? Espero que no todos sean así, porque si no creo que terminaré olvidando que los viernes son días de fiesta.

Mañana será otro día. Toca descanso, fiesta y peluquería.

El coloquio de Monos y Una

Monos y Una hablan desde la eternidad. Monos describe todo un repertorio de sensaciones -con todos los sentidos- desde el momento en que los que le rodeaban le dieron por muerto, y sobre todo describe las sombras que le rodeaban, excepto Una, que era como una luz blanca que destacaba entre las figuras negras que se movían alrededor del ataúd.

jueves, abril 02, 2009

Los últimos solitarios

Son las nueve de la noche en Santo Domingo de la Calzada un día entre semana. Las oscuras sombras regresan, tardías, a sus casas. Algunos bares tienen las persianas a medio cerrar, como advertencia para sus clientes de que quieren marcharse. Los aparcamientos se ven vacíos, con algún vehículo desperdigado, solitario un poco más allá. 
Y entonces te acuerdas de Salamanca y te sorprendes de la magnitud de diferencias que hay entre un lugar y otro. Porque Salamanca, un jueves por la noche (y en general, casi ningún día) se vería tan desolado como esto.

miércoles, abril 01, 2009

La conversación de Eiros y Charmion

Dos seres etéreos hablan sobre sus últimos momentos en el mundo de los vivos. Eiros cuenta entonces cómo un cometa rojo fue acercándose lentamente a la Tierra, llenando el aire de nitrógeno hasta colisionar y hacer estallar todo lo existente.

Anochecer


Imagen relacionada
Anochecía cuando regresaba a casa. El color plomizo del horizonte era tan irreal que me ha dejado anonadada. Parecía como si se estuviera echando la niebla, o bien parecía que iba a caer una impresionante tormenta. De un color que ni era azul, ni morado, ni gris, sino una mezcla de los tres. Era una estampa tan extraña como hermosa.
Quizás como el día que he pasado hoy.