Al final me van a dar las dos de la mañana despierta y mañana me costará abrir los ojos, sobre todo si sueño con ese ángel de mirada perfecta.
Mañana tengo que llevarme el portátil, porque lo necesitaré a última hora de la tarde. Y también tengo que llevar el tocado a la peluquería, ya que me lo pidieron hace unas semanas.
También he estado haciendo cambios de última hora en el Power Point, es decir, he añadido dos diapositivas para que el final del documento coincidiera con el final de la canción de Evanescence. Ya es definitivo.
Ahora sí que sí: me voy a soñar con alguien adorable. Tantas cosas me gustaría compartir ahora con él...
Antes de cerrar los ojos seguramente escucharé las dos campanadas en el reloj de la iglesia. Dos... es un buen número. Quisiera verle mañana, y pasado, y todos los días. Quisiera susurrarle las palabras de amor que se ocultan bajo mis sentidos. Quisiera perderme en su mirada profunda antes de cerrar los ojos esta noche, no sin antes decirle en voz baja que le quiero inmensamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario