Tenía ganas de ver esta película, porque Daniel Brühl me gusta como actor. Lo que me ha exasperado es que muchas partes hablaban en catalán (sin subtítulos). Es cierto que es muy parecido y se entiende bastante, pero también es posible que se pierda algo de información sobre lo que están hablando. De ahí que muchas veces rebobinara para volverlo a escuchar. Finalmente, he llorado, no podía ser de otra forma. La muerte a garrote vil es dura. Yo nunca antes había visto de una manera tan detallada este tipo de ejecución. Había leído cómo era, pero verlo... es otra historia. Se me ha caído la lagrimilla por lo que considero una injusticia.
A principios de los años 70, el Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), un grupo izquierdista formado por militantes españoles y franceses muy jóvenes, pone en jaque a la policía al cometer varios atracos en Cataluña con el objetivo de conseguir dinero para apoyar a los sectores más combativos del movimiento obrero. En un primer momento, el éxito de sus acciones espectaculares, provocadoras e irreverentes proporciona a los revolucionarios de MIL una sensación de invulnerabilidad que termina bruscamente en septiembre de 1973, cuando efectivos de la Brigada Político Social tienden una trampa a dos de sus militantes. En el transcurso de su detención se produce un tiroteo en el que muere un joven inspector de policía. Salvador Puig Antich (Daniel Brühl) resulta gravemente herido y, después de salir del hospital, ingresa en la cárcel Modelo de Barcelona, a la espera de un consejo de guerra. A partir de ese momento, tanto sus hermanas como sus abogados inician, ante la indiferencia social, una carrera contrarreloj para salvar la vida del joven activista. Pero el 20 de septiembre de 1973 se produce el atentado de ETA contra el presidente del gobierno franquista, el almirante Carrero Blanco, y Salvador Puig Antich se convertirá en el chivo expiatorio que un sector del régimen franquista reclama. El consejo de guerra contra Puig Antich es una farsa y el joven es condenado a muerte. Todos los intentos por salvarlo, incluso la idea de la fuga, resultarán inútiles y el 2 de marzo de 1974 Puig Antich es ejecutado mediante "garrote vil".
En la prisión, Salva cuenta a su abogado, Oriol Arau (Tristán Ulloa), toda su vida, cómo se convierte en un activista, le habla de su primera novia, Cuca (Leonor Watling), y de la mujer que llegó después, Margalida (Ingrid Rubio). El grupo activista era anarquista, buscaban un cambio de una España de represión, donde no había libertades de ningún tipo. Puig Antich y sus compañeros no se conformaban con las palabras, tenían que luchar. Después de varios atracos, se establecen en pisos francos en Toulousse, porque en el país vecino estaban a salvo. Entra en la cárcel como un delincuente común, "el que ha matado a un policía", pero el guardia que empieza a tratarle mal, Jesús (Leonardo Sbaraglia), se terminará convirtiendo en su amigo allí dentro.
La familia Puig Antich sigue luchando hoy para que se revise el caso de Salvador.
2 comentarios:
Una que he visto. A mi también me pareció muy dura, recuerdo que el final me impresionó bastante y me dio mucha rabia. Por el catalán yo lo entendía, porque estoy acostumbrada, pero reconozco que lo hablan muy cerrado y queda un poco mal no subtitular. Creo que deberían haberlo subtitulado por respeto a las personas que no lo entienden. Por lo demás, me pareció una buena película con grandes interpretaciones.
Saludos!!!
A mí también me pareció una buena película, y algunos actores se salen, ciertamente.
Lo del catalán lo veo una traba, pero se entiende, aunque a veces haya que deducir lo que dicen. Con todo, me gustó bastante.
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