lunes, julio 14, 2008

14 de julio de 2005

Me resulta difícil olvidar esta fecha. Hace tres años a esta hora andaba sedada en la cama de un hospital, con un drenaje del copón y una bacinilla junto a la cama. Mi teléfono no paraba de sonar y mi padre contestaba porque yo no tenía ganas de hablar.
Mis recuerdos más entrañables se centran en el doctor que me atendió en el Hospital de Nuestra Señora de Sonsoles de Ávila, donde yo me había dejado caer durante una semana. Al final pasé allí siete días, pero no terminaron como era de esperar.
Tengo vagas nociones del 14 de julio de hace tres años. El médico esperó a que mis padres llegaran y, en cuanto a las 9 aparecieron y cruzaron unas palabras sobre mi estado, me anestesiaron y me llevaron a quirófano. Ésa ha sido la única vez que he entrado en uno.
Tres años después te das cuenta que es una obra de arte lo que te hicieron, pues si no se mira fijamente -y, por supuesto, con conocimiento de causa- ahí no parece que haya nada.
Las horas pasaron lentamente ese día. A las 9 de la noche ya me habían dejado sentarme y ya podía tomar zumos de manzana, a los que me aficioné entonces.

1 comentario:

Carol dijo...

Para mi también es una fecha señalada esta. Hoy hace 4 años que falleció mi abuela, algo que para mi fue y sigue siendo muy duro.

En fin, que ya he vuelto a casa. Saludos!!!