domingo, julio 13, 2008

"Elizabeth. La edad de oro"


"Me llaman la Reina Virgen. No tengo marido ni señor alguno. Sin hijos, soy madre de mi pueblo. Dios, dame fuerzas para soportar esta libertad. Soy vuestra reina. Así soy yo".

Corren los últimos suspiros del siglo XVI en Inglaterra. El Reino está en manos de una mujer que rezuma poder por todos los lados y que lleva las riendas de su fuerza bien sujetas. Se trata de Elizabeth I (Cate Blanchett), la Reina que no se desposó ni ató a ningún hombre, ni tuvo descendencia, por lo que fue llamada "la Reina Virgen".

En 1585, la hija de Enrique VIII ha consolidado y apoyado la causa protestante, lo que le franquea enemigos más allá de los mares. Uno de sus más fervientes enemigos, a causa de la religión, es Felipe II (Jordi Mollá), que desde España, prepara la guerra santa e invasión de la isla británica, y por eso pone fe en su magnífica Armada Invencible, la flota más salvaje perteneciente a un único país, el terror de los mares. Los ingleses deben temer...
Y el enfrentamiento es inevitable cuando la Reina ofrece sus favores a célebres piratas que no durarán en apoyarla, como Francis Drake.
Por otro lado, los católicos que habitan en Inglaterra apoyan a otra mujer cuya sangre azul corre por las venas. Se trata de la sobrina de la Reina, María Estuardo (Samantha Morton), que además cuenta con el apoyo de Felipe II. Pero lo más importante es que tiene un hijo varón (que tomará la Corona tras la muerte de Elizabeth). Así, las intrigas y los traidores están al acecho de la Reina, y llega un momento en que incluso la intentan asesinar. Pero su súbdito más fiel, Sir Francis Walsingham (Geoffrey Rush), es más listo y más rápido que los enemigos.

Y entonces llega un pirata a la Corte, Sir Walter Raleigh (Clive Owen), que trae exquisiteces de allende los mares. Quiere que la Reina le dé su beneplácito para seguir conquistando tierras. Y sin embargo, ella le prohíbe marcharse porque se ha enamorado de él. Finalmente Sir Walter se casará en secreto con la pupila favorita de la reina, Bess Throckmorton (Abbie Cornish), lo que supondrá la ira de Elizabeth, pues sus damas no pueden hacer nada sin recibir primero el beneplácito de ella. Pero les termina perdonando.
La Guerra Santa ha empezado y los navíos españoles se dirigen en formación hacia la isla británica.

Lo que me gusta de la película es la forma en que está tratada la Historia, sin largos discursos de información sobre lo que ocurría en Europa a finales del siglo XVI y principios del XVII. Los decorados y personajes están bien. La figura de Elizabeth es imponente: cuando está a un paso de ser asesinada, cuando se une al pueblo como caballero para luchar, morir o vencer con los ingleses, como mujer que ama y no quiere amar... Sí, la figura de la reina inglesa roza la perfección.
Ahora bien, teniendo en cuenta que la película es inglesa, respeto su forma de hacer las cosas, pero no me gusta la imagen que dan de esa España del siglo XVI. En aquella epoca España era uno de los más grandes imperios del mundo. Se nos da una imagen de un Felipe II como estúpido, como si tuviera una enfermedad extraña. Y lo cierto es que su figura sobresale como uno de los más grandes reyes que tuvo nuestro país. En cuanto a las artes, pintores, artistas, religiosos rodeaban un país cuya cultura trascendía fronteras y mares, sobre todo porque hablamos de pleno Siglo de Oro de la literatura española.
Y eso es lo que no me gusta de la película, que la han "disfrazado" con el cristal que les ha dado la gana, cuando en aquella época España daba mil vueltas a Inglaterra.
Lo más fiel a la realidad es quizás la derrota de la Armada Invencible y la vida en torno a la Reina protagonista.

"Cuando estalla la tormenta, cada hombre actúa de acuerdo con su naturaleza. Algunos enmudecen de terror, algunos huyen, algunos se esconden... y otros despliegan las alas cual águila y se funden con el viento".

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