
Creo que me siento un tanto triste desde ayer. No sé cuáles son las circunstancias exactas. De repente noto el bajón moral, que me desplomo, que los ojos se me rasgan al pensar en ciertos momentos y/o personas. Intento evadirme de la realidad, aun sabiendo que sólo hay una manera para hacerlo, la única manera que me transporta a mundos imaginarios.
Me siento desolada, con incertidumbre y lo peor de todo es que desconozco el siguiente paso. Me cuesta caminar, mirar al frente.
Después de cenar me senté en el jardín y me quedé flotando en los pensamientos que te brindan la soledad y las noches estivales. Y sentí un repentino nudo en el estómago. Tragué saliva y vacié mi mente de los oscuros presentimientos que podían cernirse sobre mi persona. Intenté sonreír, consciente de lo que me cuesta hacerlo estos días.
En estas ocasiones, siempre me acuerdo de la célebre frase del poeta hindú, R. Tagore:
"Si te caes siete veces, levántate ocho".
La verdad es que es un proverbio chino, no una frase de Tagore (comprobado).
No hay comentarios:
Publicar un comentario