Cuanto más miro las fotos de eFe más se me descubre el parecido que tiene con Jesucristo. Si por mí fuera le cortaría el pelo a cero y le rasuraría la barba y el bigote hasta dejarle como el culito de un bebé.
Una vez hice una descripción de eFe tan cachonda que mis amigas se desternillaban de la risa. Algo como que tenía un aspecto de guarro que me ponía a cien, unas greñas y unas rastas que daba dentera tocarlas, una napia tan grande como proporcional a otras partes del cuerpo (aparte de que la nariz es símbolo de gran personalidad). Sigo enfadada con él, y esto va para largo.
La última vez que miré fotos suyas sólo me fijaba en una parte de su físico. Es curioso, nunca me había dado por observarlo. Pero tenerle en pantalón de deporte -aunque sea negro- y marcando es suficiente para que me suba la bilirrubina.
Lo que más siento es que por esa nariz entran cosas perjudiciales para su salud. Desde mi punto de vista está echándose a perder, y me duele comprobarlo. Estoy segura de que va a más y eso no lo soporto.
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