domingo, septiembre 28, 2008

Sensaciones embriagadoras... mañana, la resaca

Sentía que las yemas de mis dedos podían tocar el cielo con sólo alzar el brazo. Durante todo el día estuve embriagada y, como una droga, quise más. Ver mi nombre en notas de prensa, como ganadora absoluta del primer certamen literario al que me presentaba, me otorgó una alegría y felicidad extensas, y varias horas después lloré.
En agosto escribí unas palabras a F.: "Un día tienes un sueño, al día siguiente empiezas a caminar a través de sendas desconocidas, pero sabiéndote un poco más cerca de ese sueño". Podría decir que ese sueño empieza a dejar de ser sueño para convertirse en algo real, palpable.
Es momento de mostrar mi más cálido agradecimiento a todas aquellas personas que, de una manera u otra, me impulsaron a seguir el sueño, que me animaron a escribir, que me instaron a intentarlo.

Un día te das cuenta de que todo es posible.

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