Decía el sacerdote esta tarde: "¿Por qué te fijas en la mota del ojo de tu hermano y no ves la viga que hay en el tuyo? O ¿cómo vas a decir a tu hermano: deja que te saque la mota de tu ojo cuando tú tienes una viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo y entonces, cuando tengas la mirada limpia, podrás sacar la mota del de tu hermano".
Supongo que me ha llamado la atención este texto por la lección moral que nos da. Generalmente tendemos a ver los defectos ajenos antes que los propios. Y sí, deberíamos hacer las cosas con más humildad y menos soberbia.
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