lunes, noviembre 12, 2007

Burbujas de realidad

Cualquier tarea cotidiana puede convertirse en algo especial dependiendo de nuestro estado de ánimo. Hoy me he visto inmersa entre burbujas. A pesar del frío del agua, las burbujas me han transportado muy lejos de donde estaba. Sumergir las manos en el agua fría y mezclarlas con las suaves texturas de varios jerseys me han llevado lejos, muy lejos.
Entre los sonidos del agua estancada que tenía el olor burbujeante del jabón oía los sonidos de las mareas, de un anochecer a la orilla del mar.

Hoy he decidido reanudar mi manuscrito, pues un sinfín de ideas se empujan por salir cuanto antes de mi cabeza. Espero haber terminado antes de Navidad. El caso es que tengo que empezar de nuevo, por decirlo de alguna manera. Voy a corregir ciertas cosillas.
Por fin puedo estar en tirantes dentro de casa. El calor se ha refugiado en todos los rincones de mi casa, junto a una mosca que me hace compañía en los momentos más inesperados. Espero que se marche o tendré que pasarle factura para que pague conmigo el alquiler.
Lo sé, estoy sutilmente fantasiosa. Y enganchada a La ladrona de libros. No es que sea un gran libro (excepto por el peso), pero se trata de una gran historia.
Y por una vez, por una vez... cosa increíble... tengo las manos muy calientes. Será por el rato que han estado buceando en agua fría.

Echo de menos hablar con ciertas personas. ¿Tanto habré desconectado?
¿Sem? ¿Manolito? ¿Anselmo? ¿Seguís por aquí, no?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Por aqui sigo Ana, aunque estos dias ando escaso de tiempo y ahora no iba a ser menos. Tras escribirte esto me voy a currar.

Hasta el nardo ya oiga.

Por cierto al final termine la pagina casi a las 6 de la mañana, espero que a mi compi de clase se haya acordado de entregarla por mi.

K dijo...

Te vi despedirte, aunque fue una hora más tarde.
Yo también ando racaneando al tiempo.

Por cierto, ¿sabes qué? ¿Recuerdas lo que hablamos anoche? Esta tarde me ha dado un bajón de tensión. Y he seguido mareada durante una hora larga. Pero ya ha pasado. Solo que en esos momentos me ha entrado la risa, como si hablar de ello anoche fuera premonitorio.

Martes y trece tenía que ser. La verdad es que siempre me pasa algo. Para una superstición que tengo me esclaviza y martiriza en cuanto llega. Tengo ganas de que termine este martes.

PD. Fijo que tu compi ha entregado tu trabajo. ¿Cómo se iba a olvidar de ti? ¿Eres delegado este año? Si la respuesta es afirmativa, más razón para que no se le haya olvidado :P

Anónimo dijo...

Efectivamente vuelvo a ser el Sr Delegado 8)

Tambien es casualidad lo del bajon, basta que lo hablemos para que te de. A mi este martes-trece me ha transcurrido bastante normalito.