Es obvio que cada año los ponen con más antelación. Debió ser en el puente del 1 de noviembre cuando colocaron lo que en Navidad dará un brillo especial a las calles. Hace unos días me fijé que ya estaban todas las luces colgadas, esperando a ser encendidas para dentro de algo más de un mes...
En las tiendas es peor, ya que los turrones, polvorones y demás dulces navideños ocupan estantes especiales y prioritarios desde hace varias semanas.
¿En serio merece la pena ponerlo todo tan pronto? ¿No tienen mejores cosas que hacer?
El año pasado iba a colgar la decoración de las calles de Salamanca aquí, aunque finalmente solo puse el árbol que habían colocado sobre la piedra central de la Plaza Mayor. ¿Qué se le ocurrirá al señor Lanzarote este año?
En la estación de tren me dieron un toque de atención por hacer fotos en el interior. No sé si fue al marchar o al volver. No entiendo por qué dentro están prohibidas las fotos. El caso es que no las borré, aunque a la chica de Prosegur que vino a decirme que no se podían hacer fotos le hice creer que las había borrado.
No fue así, y los angelotes decorativos de la estación seguían tocando sus trompetas en mi cámara.
El año pasado había gran profusión de cascadas de luces que caían de todos los sitios. Se deben de gastar un pastón en todo el decorado navideño.
La calle Toro en una gris mañana de diciembre mientras compraba los regalos, la lotería y cualquier otra cosa que exacerbaba el consumismo de la época.
Por la noche cobraba un color especial. A veces me da la sensación de que junto a estos colores me llega una mezcla de olores a castañas asadas y a almendras garrapiñadas.
Gran Vía no iba a ser menos.
Entre tantos edificios institucionales, las luces navideñas le otorgaban cierto aire de fiesta.
Podría seguir colgando fotos del año pasado, pero son todas por el estilo. Calles y más calles con esas luces que solo lucen en cierta época del año. Solo que de un año a otro no cambian únicamente los motivos decorativos de las calles sino que me llevan a pensar en lo que tenía el año pasado y éste lo he perdido para siempre.
En las tiendas es peor, ya que los turrones, polvorones y demás dulces navideños ocupan estantes especiales y prioritarios desde hace varias semanas.
¿En serio merece la pena ponerlo todo tan pronto? ¿No tienen mejores cosas que hacer?
El año pasado iba a colgar la decoración de las calles de Salamanca aquí, aunque finalmente solo puse el árbol que habían colocado sobre la piedra central de la Plaza Mayor. ¿Qué se le ocurrirá al señor Lanzarote este año?
Podría seguir colgando fotos del año pasado, pero son todas por el estilo. Calles y más calles con esas luces que solo lucen en cierta época del año. Solo que de un año a otro no cambian únicamente los motivos decorativos de las calles sino que me llevan a pensar en lo que tenía el año pasado y éste lo he perdido para siempre.
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