martes, noviembre 13, 2007

No hay mejor novela que la de uno mismo

Simplemente la historia y la vida de cada uno es nuestro tesoro, porque es únicamente nuestra. Cuando se escribe siempre queda implícita en cada palabra una parte de nosotros mismos que hemos sacado al exterior, el mensaje que queremos dar al mundo. el legado de lo que no nos atrevemos a decir. Todas las novelas tienen algo de autobiográfico, es inevitable ser objetivos respecto a algo que sale de nuestra mente. Solo hay que saber leer entre líneas.
De lo que hablo en esas 70 páginas ya pasadas a papel es algo que ha marcado mi vida no hace mucho tiempo, una de las muchas pruebas por la que todos hemos de pasar, es el olor de la Muerte (que a veces se lleva a alguien cercano y que un día vendrá a buscarnos a nosotros). Escribir sobre este tema es reconfortante, se trata de crear un mundo paralelo que está estrechamente vinculado a nuestro mundo real.
Lo que más me cuesta es dotar a los personajes, en principio anónimos, de un nombre que atraiga la atención, darles unas cualidades que llamen suficiente la atención como para que sobresalgan en su mundo. Podría pasarme horas pensando en un "alias" conveniente, por eso escribo el primer nombre que me venga directamente a los labios, sabiendo que lo cambiaré después. Y después sigo dándole forma a esa idea que está creciendo dentro de mí.
Cuando llevas unas cuantas páginas y después de apenas haberlo tocado las últimas semanas, debo releerlo nuevamente. Opté por la memoria fotográfica para no tener que volver sobre mis pasos y esbocé en arcaicos dibujos de trazo casi infantil, con esquemas diminutos, el perfil de los personajes principales. El resto está a buen recaudo en mi cerebro.
Tengo intención de terminarla antes de Navidad.
Lo mejor es ser el espectador que mueve los hilos de ese mundo creado por ti, el dios mago que maneja las situaciones creando expectación, misterio, esbozando los pasos de algo irreal. Y cuando estás en ese mundo de ficción desconectas completamente de tu vida para meterme en el alma de todos aquellos personajes que, espero, un día pueda compartir con mucha más gente. Y el paso a la realidad es similar a cuando despiertas de un dulce sueño.

Sin duda, la "novela" de nuestra vida es la mejor que podemos esgrimir, porque en ella somos nosotros los protagonistas, y esos protagonistas son reales.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

grande, muy grande, espero que algun dia me puedas firmar el libro, le hare un hueco en la estanteria

K dijo...

A medida que creo un personaje o un lugar los termino dibujando con pinturas de palo.
Ya está tomando forma. Antes del fin de semana sobrepasaré la página 100 :P ¿Qué te parece?