
Anoche los recuerdos saturaban mis sienes sin poder ni querer evitarlos. Y me acordé de la Lotería. Quizás se debió a que me quedé, unas horas antes, viendo el anuncio de este año. De repente me acordé de hace dos años.
Por esta época, o quizás una semana después -no lo sé con seguridad-, estuve en Madrid con mi tío. En una se nuestras escapadas del hospital y a un mes de la Navidad, le propuse ir a Gran Vía a por Lotería. Yo ya había estado antes en esa administración, de hecho es la que más vende de todo Madrid. No me atrevo a ampliar más.
Cuando llegamos había una fila larguísima, pero estuvimos esperando y cogimos el mismo número, creo. O igual cogimos dos diferentes y nos intercambiamos décimos.
Recuerdo que después los dos fardábamos de nuestros números de Doña Manolita.
Vuelvo a evocar momentos. Ya no lloro pero algo de mi interior se estremece impulsivamente.
Por esta época, o quizás una semana después -no lo sé con seguridad-, estuve en Madrid con mi tío. En una se nuestras escapadas del hospital y a un mes de la Navidad, le propuse ir a Gran Vía a por Lotería. Yo ya había estado antes en esa administración, de hecho es la que más vende de todo Madrid. No me atrevo a ampliar más.
Cuando llegamos había una fila larguísima, pero estuvimos esperando y cogimos el mismo número, creo. O igual cogimos dos diferentes y nos intercambiamos décimos.
Recuerdo que después los dos fardábamos de nuestros números de Doña Manolita.
Vuelvo a evocar momentos. Ya no lloro pero algo de mi interior se estremece impulsivamente.
2 comentarios:
poco a poco ana, poco a poco.
si necesitas lo que sea ya sabes
Si no lo pienso estoy mejor, pero como me vengan recuerdos... es doloroso.
Depende del día.
A veces simplemente es inevitable.
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