miércoles, noviembre 21, 2007

Peregrino que camina hacia las estrellas

¿Y si el Camino de Santiago estuviera en función de un cosmos terrenal, asociación muy típica esta de lo religioso y las estrellas entre las gentes del Medievo, principalmente los grandes constructores de templos románicos y, más tarde, góticos?
Entonces, ¿se guiaban por las leyes del teocentrismo -tal y como nos han hecho creer cantidad de veces- o por las reglas del cosmocentrismo? Después no importa, ya que cuando el hombre pasó a ser el centro del universo lo demás pasó a ser secundario. Pero la Edad Media es una época llena de oscuros secretos, y muchos de ellos se encuentran en la cantidad de templos cristianos que se construyeron, sabiduría que estaba al alcance de las personas de la época medieval y que ahora es casi imposible desvelar. Por ejemplo, ¿qué hace un laberinto -símbolo pagano- en el suelo de la catedral de Chartres? Todavía hoy, esa pregunta es motivo de diversas y variadas hipótesis.
La de Chartres fue la primera catedral gótica que se construyó. Se dedicó a la Virgen (Notre-Dame), como otras tantas catedrales que se construyeron justo después en el país vecino.
¿No es curioso que las primeras catedrales francesas, dedicadas a Nuestra Señora, se levantaran en la misma época y que, si miramos un mapa de Francia, coinciden con el rombo central que forma la constelación de Virgo? ¿Se trataba de un tributo simbólico a la Virgen?
Las estrellas menores de esa misma constelación también coincidirían con otras catedrales de la época, también dedicadas a Nuestra Señora, como las de Laon, Bayeaux, Évreux, Étampes...
Es inevitable no pensar en la Vía Láctea terrenal, que es como se le conoce al Camino de Santiago francés. Pero hay algo que no se escapa a la mirada escrutadora de los que observan el camino paralelo al francés, se trata de la ruta del Norte. Coincide con el paralelo 42 y es curioso observar los nombres que, desde los Pirineos Catalanes hasta Galicia, llaman la atención por lo que tienen de común.

Pic Estelle (1), Puig de l'Estelle (2), Puig de Tresestelles (3), Les Eteilles (4), Les Pessons (5), Estillon (6), Lizárraga (7), Estella o Lizarra (8), Lizarrusti (9), Izarra (10), Liciella (11) y Astrer (12).
Es evidente la raíz común de todos estos lugares, teniendo en cuenta que "izar" significa estrella en vasco. Aún es más sorprendente el origen del topónimo Compostela. Lo cierto es que las diferentes versiones no se ponen de acuerdo en que pueda vincularse a "campo de la estrella", al compostum de los antiguos latinos o al compositum (cementerio).
Sin embargo, a lo largo del Camino se enclavan todas esas estrellas. ¿Será simplemente una coincidencia?

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