miércoles, septiembre 05, 2018

Café, tormenta y peregrinos

Esta tarde en mi pueblo sólo había peregrinos. Ya no queda casi nadie. Se respiraba una tranquilidad inquietante.
Lo cierto es que hay tardes que me hacen desconectar.

Por la noche, cuando he cogido el coche, me he encontrado con un despliegue policial impresionante. Paraban a todos. A mí también. En realidad me he asustado un poco porque pensaba que había ocurrido algo.

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