viernes, abril 05, 2013

Aguas mil

Se me está haciendo muy larga esta semana y eso que únicamente tiene cuatro días laborables. Esta tarde no he podido soportar más la incertidumbre y he tenido que llamar a su oficina. Enseguida encuentro la excusa perfecta para coger el teléfono y llamar a su oficina, aunque creo que tampoco tengo que encontrar un motivo para hacerlo.
No estaba, aunque he preguntado por él. Tampoco tenía el coche. Hoy caminaba bajo la lluvia incesante y pensaba en él. Tantas veces la lluvia me lo ha traído...
La lluvia me trae una especie de nostalgia, por eso me refugio tan a menudo en su recuerdo. A veces creo que estoy mejor sin saber nada de él, pero otras veces... Hoy estoy melancólica. Necesito escucharle, mirarle, tocarle y perderme en sus ojos, en su voz, 

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