domingo, abril 14, 2013

14 de Abril

Catorce de abril es un día de esos en que suelo ruborizarme más de lo habitual. Acostumbrada a hablar en público en muchas reuniones, me intimida que me feliciten en público en un bar, tiendo a enrojecer. 
Anoche pensaba que he cumplido los mismos años que él cumpliría la semana después de conocernos. La primera vez que le escuché, que le miré a los ojos.

En definitiva, ha sido un día completo, sobre todo porque los domingos los dedico a la tranquilidad física y espiritual, que me hubiera venido bien hoy para centrarme en la última noche, pero hoy no he parado en casa. Afortunadamente tengo una semana por delante para pensar en él.

No me gustan los cumpleaños y, en especial, no me gusta mi cumpleaños. Pero ya termina.

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