jueves, enero 08, 2009

Desayunos con miel

Estoy incubando virus. Lo noto en la garganta rasposa al tragar. Es curioso porque no me duele nada, sólo noto un ligero malestar en la garganta. Si fuera un catarro normal lo notaría por la nariz y los ojos, pero están demasiado secos. Temo lo peor: que pueda ser la gripe o el extraño virus contagioso de Salamanca (parecido a la gripe, aunque más suave porque son menos días de fiebre).
Ohhhh, creo que me lo pegó la del kiosko, cuando le pregunté si estaba resfriada al verla con el cuello rodeado por una bufanda-pasmina blanca y al escuchar esa voz nasal típica del invierno. Cuando me contó lo del virus que tiene a media ciudad postrada en cama quise poner pies en polvorosa, pero fui incapaz de marcharme dejándola con la palabra en la boca.
Ahora me duele la garganta. Anoche se me olvidó tomar leche con miel, y hoy el azúcar del café ha sido sustituido por la miel, aunque no estoy segura de que funcione. Quizás debiera empezar a tomar sobres de Frenadol. Llevaba librando varios meses. No caería la breva sin que pasara este invierno sin resfriarme.

2 comentarios:

Carol dijo...

Vaya, espero que al final no sea nada o que puedas frenarlo a tiempo. Jo, está todo el mundo igual.

K dijo...

Hoy no me ha dolido mucho la garganta, y creo que no es gripe (cruzaré los dedos). Pese a esto, seguiré tomando leche con miel antes de ir a la cama, y por supuesto, también para desayunar.