domingo, enero 18, 2009

"Caramel"

No sé qué me esperaba de esta película, quizás algo dramático llegado desde un país que lleva años a caballo entre una paz tambaleante y unas guerras injustas: el Líbano.
La femineidad de la película se ve en la sutileza en que están tratados en concreto cada problema de estas mujeres, que aquí no resultarían como graves. Y, de paso, deja claro que cualquier problema que se tenga se puede arreglar (excepto la muerte, como pregona la máxima). La directora es, a la vez, la protagonista principal de la película, que ha recibido varios premios en su país.
Líbano es, junto a Jordania, uno de los países árabes con los que más simpatizo, quizás porque están más occidentalizados que el resto. Pero a diferencia de Jordania, los libaneses me llegan al corazón porque siempre que ha estallado una guerra se han visto envueltos en el conflicto, de ahí que el golpe del mazo les haya hecho pedazos en cientos de ocasiones. Admiro la moral de los libaneses para reconstruir su país no una, sino en un sinfín de ocasiones, para levantar cabeza cada vez que se convierten en punto de mira o que se encuentran en la línea de fuego. En cierto modo, Líbano es como el ave fénix, que se reconstruye una y otra vez de sus cenizas para volver a morir. Pero la huella queda grabada, no sólo en las calles sino también en las personas.

La película transcurre en un salón de belleza en Beirut. Las mujeres que trabajan allí son muy amigas y, entre las burbujas de jabones, el caramelo para la depilación y el aire caliente de los secadores se convierten en confidentes que se cuentan sus problemas y se ayudan entre todas. 
Nayale (Nadine Labaki) es la peluquera más requerida pero, a veces, deja a medias su trabajo para ir en busca de su amante, un hombre casado que no tiene intención de dejar a su esposa y a su hija. Bassam (Ismail Antar) es un policía que se ha prendado de ella y, aunque aparca en zona prohibida, nunca le pone multas. Nayale sólo quiere burlarse de él.
Su compañera de peluquería es Nisrine (Yasmine Al Nasri), que está a punto de casarse. Su problema es que su novio no es el primer hombre con el que se ha acostado y no sabe qué hacer, porque la familia de su futuro marido es musulmana y muy religiosa.
Rima (Joanna Moukarzel) prefiere a las mujeres, pero guarda su secreto para sí. Sólo sus amigas lo saben y ella disimula lo que siente cuando se le acerca una desconocida que le agrada.
Jamale (Gisèle Aouad) no asimila que está envejeciendo y quiere volver a sentirse joven, de ahí que recurra a todo tipo de argucias que le hagan sentir de nuevo una adolescente, como fingir sobre unas menstruaciones que ya no tiene.
Rose (Sihad Haddad) es una costurera que vive junto al salón de belleza. Se lleva muy bien con las chicas y nunca ha disfrutado de la vida porque siempre ha tenido que cuidar de su hermana mayor, que además está chalada. Lili (Aziza Semaan) tiene el cerebro de una niña pequeña y, siempre que puede escaparse a la calle, se pasa el día recogiendo papeles, generalmente las multas que Bassam pone en los coches, porque cree que son las cartas de amor de algún pretendiente. Sin embargo, llega Charles (Dimitri Stancofski), un francés de su edad que se enamora de Rose, pero ésta no puede abandonar a su hermana.
A Nisrine le acompañan a un hospital para volver a coser lo que perdió y engañar a su religioso marido para que crea que es virgen.
Llaman a la esposa del amante de Nayale para hacerle una oferta en el salón de peluquería y conocerá a la mujer para no volver más a quedar con él. Cuando Bassam acude a cortarse el bigote, empieza otro tipo de magia.
Un día entra una desconocida en la peluquería y se pone en las manos de Rima, que le aconseja cortarse el pelo.
Y los días siguen en la peluquería entre los efluvios del olor del caramelo...

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