lunes, diciembre 08, 2008

Sensaciones únicas

Cuando mi hermano pequeño me llama por teléfono tiene que ser siempre por algo muy bueno o por algo muy malo. Ayer lo hizo por lo primero. A través de sus palabras sentía una especie de orgullo del que no fui consciente hasta que no me dijo el motivo de la llamada. Hablé con él dos veces. Son mis familiares los que reciben casi todas las felicitaciones destinadas a mí. Aunque todo aconteció a finales de septiembre, ayer salía la revista de mi pueblo. No es sólo que se hable de mí por un galardón literario, sino que se me nombra en varias ocasiones, salgo en unas cuantas fotos y escribí un artículo sobre futbito ensalzando los méritos de amigos que jugaron en el equipo de fútbol local. Si en octubre el rumor no llegó a toda la gente, con la publicación de la revista lo sabe todo el mundo. La segunda vez hablé con mis dos hermanos. Se les veía contentos. Finalmente les tuve que dar otra noticia, la de la publicación del relato en una antología.
Prefiero pasar desapercibida. No me gusta este aluvión. Si quisiera hablar de mí, decir quién soy, ya lo habría dicho por aquí. Ser centro de atención en una comarca riojana donde nos conocemos todos me desborda. No podía callarme algo así en lo que respecta a mi familia y mis mejores amigos, y claro, era inevitable que la voz corriera. Tendré que ir digiriendo esta nueva situación poco a poco. Aunque lo que más cuesta asumir es que aquí te das cuenta de quiénes son amigos de verdad y quiénes no. Duele y, aunque antes te lo imaginabas, no quieres abrir los ojos ante esa cruda realidad. Crees que todo va a seguir igual, pero cuanto más mayores nos hacemos más nos distanciamos unos de otros. Tendré que ponerme una coraza de latón para que no me alcancen palabras avinagradas ni pullas a destiempo. Esto es lo que influye directamente para que me haya negado a hacer el amigo invisible.

4 comentarios:

Unknown dijo...

Hoy he mandado un mail para que me expliquen como adquirir el libro :oops:

Deberás avisarme cuando y dónde hagas la firma de ejemplares para acercarme por ahí con Manolita y Loise.

Enhorabuena una vez más.

K dijo...

Yo también mandé ayer un email pidiendo más ejemplares. Sólo recibo uno, cosa normal si se tiene en cuenta que todos los finalistas tenemos un ejemplar gratis. Por supuesto, los tengo que comprar, y tampoco obtengo beneficios. Sólo tuve que dar el visto bueno para permitir publicar el relato y asegurar que no se había presentado a más concursos.
Y tampoco hay firma de ejemplares. Pero eso se puede arreglar. Tu ciudad y la mía están a un paso. Si te hace ilusión podría acercarme, en serio ;) Voy poco, pero voy ¿eh? :P
Espero escribir algún día un libro tocho en el que aparezca sólo mi nombre. Entonces ya sería diferente, pues todo dependería de mí.
Esto es un primer paso. No estoy tan pletórica como ayer, pero sigo con esa sensación extraña. Y quiero más, no sabría explicarlo. Cuando saboreas una sensación así deseas saborearla siempre.

Gracias por la felicitación.

En Bici por Burgos dijo...

Enhorabuena por la publicación del relato, la verdad es que tiene que ser bastante emocionante y enorgullecedor ver los escritos de uno plasmados en un libro.

Lo dicho, que muchas felicidades.

K dijo...

Gracias :P

Cuando envié el relato sólo me fijé en que se publicaban los relatos finalistas, entre 10 y 15, dependiendo de los participantes. Ganar o no ganar se convierte en algo relativo pues. Lo que de verdad importa es que se publique, aunque sólo sea para engrosar con una línea más el C.V.

Por supuesto, mi familia y amigos están mucho más orgullosos que yo misma. Quizás es porque no me conformo, quiero más. Cuando tienes una sensación así... deseas sentir eso para siempre.