jueves, abril 19, 2007

¿Sofá o cama?

No podía imaginar que el sueño se apoderaría de mí anoche mientras leía.
Pero no estaba leyendo arropada en la cama, sino que me había tumbado en el sofá. Y no tardé mucho en quedarme dormida. Mi sofá es muy incómodo para dormir ahí, y tapada con una fina manta es muy posible que haya cogido frío esta noche.
La cuestión es que, aunque regular, he dormido de un tirón, he perdido la página del libro donde estaba y ahora se me cae el moquillo, posiblemente porque esta noche me haya resfriado.

A veces me gustaría poseer un sofá bien mullido para cuando ocurran cosas de estas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si no tienes a nadie que te arrope has de aprender a arroparte tu sola que luego te me congestionas