martes, abril 24, 2007

Fugacidad

Hoy he hablado con mi tío. Está ingresado en el hospital. Con la quimio se le obstruyen las venas y tienen que eliminar esa obstrucción. En los últimos meses le han vuelto a dar sesiones. Está mucho más debilitado, pero feliz.
En su voz hoy se le notaba alegría, menos cuando me decía: "Aquí me han traído"... Será cuestión de dos o tres días lo que va a estar en el hospital, pero aun así...

A veces me gustaría tener una varita mágica y poder cambiar ciertas cosas, sobre todo aquellas que me apenan.

Al menos me producen alegría estos pequeños momentos en que, aunque lejos, puedo gozar de su compañía. Porque sé que algún día, no muy lejano, no podré contar un momento como éste que acabo de contar. Debo parar aquí porque sé que la tristeza podría adueñarse de mí. Y no quiero que se nuble todo a mi alrededor.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo importante es que en estos ultimos momentos este lo mas animado posible y que afronte lo inevitable con serenidad.

Supongo que es muy facil decirlo, pero entre todos seguro que le haceis mas agradable este camino que le queda por recorrer.

Ahora a quien deseo mas animos que a nadie es a ti. Has de mantener la serenidad y el dia en que el cielo se oscurezca para tí, saber que tienes un monton de personas en las que apoyarte y buscar consuelo.

Yo te ofrezco mi apoyo que sera poca cosa, pero mas no puedo ofrecerte.

Cuando quieras algo sabes donde encontrarme.

Un abrazo.

K dijo...

Gracias.