
En media hora salgo de casa en dirección a la estación de tren. Estoy algo nerviosa, aunque contenta. Voy a conocer dos ciudades que hace años deseaba visitar. Y al final veré directamente todos esos edificios que en arte me parecían irreales por la artificiosidad y delicadeza con que estaban hechos.
Estos días cumplo un deseo oculto, el de conocer un sitio que me parece de los más bellos de nuestro país, sin dejar de lado otros lugares.
Con 16 años estuvieron unas chicas francesas en mi casa. Estaban de intercambio. Elsa adoraba el arte. Un día nos pusimos a hablar de los bellos monumentos que poblaban nuestros países. Ella me hablaba de los castillos y de Versalles. Hace dos años conocí la belleza de aquel palacio y sus jardines. No sé si ella habrá cumplido aquello que dijo en alto:
-La próxima vez que vuelva a España visitaré Granada.
Y desde entonces empecé a ver aquella ciudad como un posible destino turístico. Luego estudié los edificios árabes, y añadí Córdoba a mi lista de ciudades pendientes. Desde entonces he conocido muchos lugares encantadores de España, aunque he salido más al extranjero. Ahora no tengo ganas de salir fuera. De repente me di cuenta de lo que quería.
Granada y Córdoba me esperan. Es una opción el hecho de que pueda moverme a otras ciudades cercanas. Menos a Sevilla, que ya conozco, cualquier otra ciudad de Andalucía puede caer estos días.
Me falta una hora larga para que salga el tren. Pero quiero estar en la estación con antelación.
Estos días cumplo un deseo oculto, el de conocer un sitio que me parece de los más bellos de nuestro país, sin dejar de lado otros lugares.
Con 16 años estuvieron unas chicas francesas en mi casa. Estaban de intercambio. Elsa adoraba el arte. Un día nos pusimos a hablar de los bellos monumentos que poblaban nuestros países. Ella me hablaba de los castillos y de Versalles. Hace dos años conocí la belleza de aquel palacio y sus jardines. No sé si ella habrá cumplido aquello que dijo en alto:
-La próxima vez que vuelva a España visitaré Granada.
Y desde entonces empecé a ver aquella ciudad como un posible destino turístico. Luego estudié los edificios árabes, y añadí Córdoba a mi lista de ciudades pendientes. Desde entonces he conocido muchos lugares encantadores de España, aunque he salido más al extranjero. Ahora no tengo ganas de salir fuera. De repente me di cuenta de lo que quería.
Granada y Córdoba me esperan. Es una opción el hecho de que pueda moverme a otras ciudades cercanas. Menos a Sevilla, que ya conozco, cualquier otra ciudad de Andalucía puede caer estos días.
Me falta una hora larga para que salga el tren. Pero quiero estar en la estación con antelación.
5 comentarios:
La guitarra que has puesto no es muy andaluza que digamos :þ
A mí me mola :)
A mi también... de hecho es una acústica como las que toco yo.
Bueno, ya sé la diferencia entre las dos guitarras, ahora sólo falta que toques unos fandangos con una guitarra de cada para ver la diferencia de sonido.
Hhhhmmmmm.... casi que no. No soy muy fandanguero.
Además los fandangos quedan mejor con española, claro (y las rumbas y demás), el sonido del Nylon es mejor para eso, además una acústica con cuerdas de metal se tiene que tocar con púa para que suene bien (para mi gusto), y los fandangos y rumbas son para lavar a mano.
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