miércoles, abril 18, 2007

Cuadernos de viaje III: Albayzín y alrededores (13 de abril)

Mi idea era ir a Córdoba hoy, pero he perdido el tren a las 6.50h de la mañana, además hay que tener en cuenta que es día 13 y que nada podía salir bien. Mientras, he desayunado a la vez que veía el cielo de Granada encapotado; no me ha quedado otra que quedarme aquí, no sin antes pasarme por la estación de autobuses.


El típico desayuno del sur: pan tostado con tomate y aceite.





Iba directa a coger un taxi y he visto dos parados en una plaza cerca del hotel. Dos hombres hablaban junto a los coches. Yo he supuesto que eran los taxistas, pero no era así y me han dicho dónde coger un urbano hasta la estación (el 3 y el 33 me podrían dejar en la misma puerta de la estación de autobuses). Allí me han dado los horarios de Granada a Córdoba, con una duración de 2 horas y media de trayecto. He desistido porque cuando llegara iba a ser tarde para poder ver nada, así que dejo Córdoba para mañana.
He cogido otro urbano de vuelta al centro, aunque me he bajado antes, justo cuando hemos pasado la Plaza de Toros, de estilo mudéjar parecía de lejos.
De ahí me he puesto a caminar. Primero he cruzado un parque en cuesta. Allí había unos policías levantando a unos mendigos y a sus perros, que parecían estar descansando en el césped.


Parque del Triunfo, al fondo el Hospital Real.






Es increíble la cantidad de indigentes que hay aquí. He llegado al Hospital Real, que en la actualidad es sede del Rectorado de la Universidad de Granada.


Puerta del Rectorado de la Universidad de Granada.






Luego he cruzado la Puerta de Elvira, y por tanto estaba junto a las murallas de la ciudad.


Puerta de Elvira.








Gran Vía.






Llegando a Gran Vía me he puesto a caminar por las calles Calderería Nueva y Calderería Vieja, llena de tiendas árabes; ciertamente parecía un bazar árabe. Olía de nuevo a especias. Es algo muy típico eso, cada zona tiene un olor característico.


He desandado el camino de ayer por la tarde, junto al río Darro, he pasado la Plaza Nueva y la de Santa Ana.


Iglesia de Santa Ana.








Río Darro.







Y por fin he empezado a subir por las empedradas callejuelas del Albaicín.
Desde todos los rincones de este barrio típico granadino se veía imponente la Alhambra. He llegado al Mirador de San Nicolás, donde me he inmortalizado con el Palacio Nazarí de fondo. Después he bajado disfrutando de ese olor tan característico.
En el Albaicín, las casas se agolpan en la ladera de una colina situada enfrente de la Alhambra. En el pasado hubo aquí hasta 30 mezquitas, de las que aún se conservan algunos vestigios. En las callejas adoquinadas se levantan los cármenes, casas de raíz árabe rodeadas de jardines que se ocultan tras altos muros.
Las calles del Albaicín son empinadas y sinuosas y forman un verdadero laberinto. Yo sólo subía hacia arriba, para llegar al Mirador.












He comido rabo de toro, una carne muy tierna, algo muy típico de aquí, y que nunca antes había comido.





Después he caminado por cuestas que se dirigían a la Alhambra entre tiendas típicas y arabescas. Y me he ido a descansar los pies para salir poco rato después.


He visto muchas cosas en poco tiempo, pero ha merecido la pena, además ha salido el sol por la tarde, y se agradece.

Sé que todo está muy resumido, y que hay casi más imágenes que texto. Se nota que ese día, cuando llegué al hotel, no tenía muchas ganas de escribir, ya que el cansancio pudo conmigo y Morfeo llegó temprano.

Otras imágenes dignas de ver sobre Granada, ya que no hablaré más de esta ciudad:
Puerta Real, centro de Granada.

Fachada de la Facultad de Derecho, cercana a la catedral.

Estatua frente a la Facultad de Derecho. Me resultó gracioso que estuviera llena de naranjas, supongo que algún significado tendrá.

Discoteca Granada 10, junto a Gran Vía. En las calles adyacentes se extienden multitud de pubs.

Estatua de Cristóbal Colón e Isabel la Católica, en la plaza que lleva el nombre de la reina católica.

Plaza Nueva, con la iglesia de Santa Ana al fondo y la Torre de la Vela de la Alhambra arriba.

Carrera del Darro. Se trataba de una estrechísima calle empedrada por donde pasaban los coches y autobuses en una sola dirección (hacia la Alhambra), no tenía aceras y la concurrida calle resultaba estrecha entre los automóviles y los turistas. Corre paralela al río Darro.

Fachada del Bañuelo, casa con baños árabes que estaban restaurando.

Fachada en la Plaza Bib-Rambla.

La habitación del hotel.

El último día conseguí ver Sierra Nevada a lo lejos. La foto está sacada desde la terraza del hotel, antes de irme.

Era el último adiós, en la estación de tren. Me daba pena marcharme. Espero volver más veces.

Termino con una imagen de la Alhambra desde el Albaicín.

No hay comentarios: