Hoy me he sentido de nuevo como si hubiera vuelto a la época de estudiante, cuando no me iba a la cama hasta que no terminaba lo que me había propuesto.
Lo cierto es que he improvisado un pequeño despacho y he terminado a la una y media. Mañana me costará despertarme.
Lo que estaba haciendo ni siquiera es algo para mí, pues el listín telefónico es de mi padre. Casi todo está escrito por mí. Pero ya no tengo paciencia para escribir teléfonos a mano. Así que he copiado toda la agenda telefónica al ordenador. Luego la imprimiré en hojas adhesivas.
La ventaja es que no me duele la muñeca de tanto escribir. Ya ni recuerdo cuando escribía a mano verdaderas parrafadas o cuando en el colegio teníamos que copiar alguna frase cien veces, así como Bart Simpson.
La desventaja es que a medianoche estaba haciendo cosas que habitualmente se hacen tres horas antes.
Pero he terminado. Tarde, eso sí.
Ya le puedo devolver el listín a mi padre, que lo necesita. Qué no haremos por los padres...
También he estado varias horas sin leer nada, aunque ahora me permitiré un rato de lectura, aunque con la hora que es no serán más de diez minutos.
Los libros siguen tal y como los he dejado a las diez de la noche y mañana pretendo traer más. Depende de como vaya el día...
Hoy ando tardía pero con esa sensación de no dejar para mañana nada en el tintero.
En la época de estudiante me daban las cinco de la madrugada estudiando. Adoraba la noche.
Si me dicen ahora que tengo que ponerme a estudiar de nuevo sería incapaz. No podría volver a esa época. Hay una época para cada cosa y aquella etapa la disfruté mucho, pero ya pasó. Sólo de pensar en materias como 'Introducción al Derecho Civil', 'Estructura Social de España' y varias perlitas más me da dolor de cabeza. Claro que las literaturas, historias, artes, redacciones y tantas otras compensaban la balanza.
No podría volver a la época universitaria. Actualmente se me haría muy cuesta arriba.
Es tarde. Lo peor de ir tarde a dormir es que mañana me costará muchísimo levantarme de la cama.

2 comentarios:
He estado animado en dos ocasiones a matricularme de nuevo en la universidad, a distancia, pero por diversos motivos lo voy dejando. No me importaría ponerme a estudiar de nuevo, pero sin prisas.
Hace tres años me saqué un curso telemático, sólo tenía que ir dos veces al año a hacer exámenes "in situ", pero cada semana tenía que enviar exámenes de cuatro materias (por internet). Duró tres años y el último estaba agotada.
Termina de trabajar y ponte a enviar los exámenes, vete de vacaciones y llévate el portátil para mandarlos, jajaja.
Recuerdo estar en el hall del hotel en Tenerife hace unos años enviando los exámenes. Di que éstos eran fáciles porque tenías los apuntes delante.
El caso es que acabé agotada y eso que el curso lo necesitaba para el trabajo actual. Desde entonces no me han quedado ganas de estudiar, aunque no me importaría matricularme en alguna carrera que tuviera que ver con el mundo literario (Filología Hispánica, Biblioteconomía y Documentación) o con la Historia (Geografía e Historia). Como bien dices, tendría que ser en la UNED y a mi ritmo...
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