Allí, en esa aldea perdida de la mano de Dios, allí en la candidez y paz de un día de invierno, en mitad de la Sierra de la Demanda, allí entre casas de piedra para combatir el duro invierno, allí hay un restaurante rústico donde hemos ido a comer en familia.
El Día de Reyes es el cumpleaños de mi madre y siempre vamos a comer todos juntos. Hoy ha tocado Azárrulla, una de las aldeas.
Y allí, en medio de la montaña, en la caseta de una piscina que no se usa en esta época, habían colocado un Belén gigante. En medio del musgo y de las numerosas figuritas, algunos gatos se resguardaban del frío de montaña.
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