viernes, enero 24, 2014

Dos años

Hoy hace dos años que se marchó el tío Pepe, con un billete de ida a un lugar desconocido. Cómo pasa el tiempo. Aún recuerdo la llamada fatídica en que me dieron la noticia, lo mucho que sopesé si verle aún de cuerpo presente o quedarme con los recuerdos que tenía de él. Y le vi, le vi con el jersey que yo misma le había regalado en la última Navidad. Y entonces lloré. Por mi tío, por lo breve que es la vida, por lo esporádico que es todo, por esos pequeños problemas a los que les damos tantas vueltas y que no son nada comparados con la inmensidad de lo que nos rodea.
Dos años ya... Cuando voy de paseo por aquel camino que él siempre iba me acuerdo de él. Sus cenizas se desprendieron a lo largo de todo ese paseo. Y entonces le siento muy cercano...

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