Creo que aún no ha dado tiempo a saborear el mes de enero, por lo que aún no somos conscientes de la cuesta que llega este mes. Después de tanta fiesta y tanta comilona, el mes de hace larguísimo.
Para mí, enero es un mes cargadísimo de reuniones, aunque de momento puedo respirar hasta después de Reyes. El 24 de este mes también se cumplirán dos años desde que falleciera mi tío Pepito, que siempre me regalaba libros, que siempre me contaba historias, que me llevaba a Burgos una vez al año sólo para comprarme cosas. Entonces era una niña, me acuerdo de él con mucha añoranza, a veces me da la sensación de que voy a ir a uno de los bares donde solía ir y que le encontraré leyendo el periódico. Pero no...
Cuesta asimilar la pérdida de las personas que queremos...
Eso me recuerda al libro que cogí sólo porque tenía una dedicatoria firmada por mi tío, porque en ese momento me entró cierta melancolía al recordarle y al leer su letra de nuevo le sentí más cercano.
Hoy me daba la sensación de que era lunes. Tantos días de fiesta desubican y, en cierto modo, tengo ganas de que vuelva la rutina.
Eso me recuerda al libro que cogí sólo porque tenía una dedicatoria firmada por mi tío, porque en ese momento me entró cierta melancolía al recordarle y al leer su letra de nuevo le sentí más cercano.
Hoy me daba la sensación de que era lunes. Tantos días de fiesta desubican y, en cierto modo, tengo ganas de que vuelva la rutina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario