Adoro los sábados, siempre los dedico a hacer cosas que habitualmente no puedo hacer durante la semana. Por ejemplo, puedo leer sin preocupaciones, sin estar limitada por el tiempo finito. Puedo escribir sin tener otra responsabilidad. Puedo jugar con mi sobrina. Puedo rematar esos álbumes digitales de fotos que aún no he terminado...
Estoy pensando si en 2014 viajaré a algún sitio o no. No creo que pueda asentarme, aunque sólo pueda visitar algún rincón perdido de nuestro variopinto país.
De todas formas, nos encontramos en la cuesta de enero. La semana pasada, pese a tener un día festivo se me hizo larguísima y parece que han pasado siglos desde las últimas navidades. Sin embargo, los sábados por la tarde-noche son para disfrutar con las cosas que nos gusta hacer.
Estoy pensando si en 2014 viajaré a algún sitio o no. No creo que pueda asentarme, aunque sólo pueda visitar algún rincón perdido de nuestro variopinto país.
De todas formas, nos encontramos en la cuesta de enero. La semana pasada, pese a tener un día festivo se me hizo larguísima y parece que han pasado siglos desde las últimas navidades. Sin embargo, los sábados por la tarde-noche son para disfrutar con las cosas que nos gusta hacer.

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