Hoy es uno de esos días en que necesitaba escucharle. Llevaba muchísimo tiempo sin hablar con él. Hoy era uno de esos días en que disfrutas, en que sabes que necesitas escuchar su voz y sentirte plena.
Hasta hoy no era consciente de todo lo que he echado de menos esa voz, esos ojos, esas manos. Lo cierto es que no quiero pensar en él, pero después de tanto tiempo... cuando le he vuelto a escuchar... Estoy tan enamorada... Quizás esto es lo que más pánico me da.
Me aporta tanto... Sin ir más lejos, hoy venía con un alma que me pesaba varios cientos de kilos y termina el día que es tan ligera como una pluma. Y siempre es él quien consigue hacer ese milagro, siempre consigue que las cosas sean mejores de lo que parecen a simple vista.
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