Las islas Canarias surgieron del mar hace 24 millones de
años. La más antigua de todas las islas es Fuerteventura, separada de Lanzarote
a través del Estrecho de la Bocaina. En la antigüedad, las dos islas estaban
unidas por estrecho, así como a la isla de Lobos, llamada así porque cuando los
conquistadores llegaron a las Canarias, descubrieron que este islote al sur de
Lanzarote se encontraba habitado por lobos marinos.
Los volcanes más antiguos de Lanzarote se encuentran al sur de la isla, en la Cordillera de los Ajaches. Son
volcanes surgidos del mar con motivo de las erupciones volcánicas de hace 24
millones de años. El Timanfaya no es tan antiguo; es un volcán centenario.
Parque Nacional de Timanfaya
El Parque Nacional de Timanfaya es un parque natural que no protege especies vegetales o animales en extinción, sino que preserva un museo mineral en actividad: conos volcánicos, cráteres, mares de lava, bombas, cenizas, coladas de magma fluido que se derramaron de las bocas abiertas de la tierra y se solidificaron esculpiendo esculturas naturales que escapan a la imaginación, superficies calcinadas por el fuego interior que en algunas zonas alcanza los 40º C a tan sólo un par de metros de profundidad.
El diseñador y arquitecto lanzaroteño César Manrique ponía
un símbolo en cada obra que él diseñaba. Concibió el diablillo de Timanfaya,
porque las Montañas de Fuego, el fuego de los volcanes es lo que podría
parecerse al mismísimo Infierno, y por esa similitud puso un diablo como
símbolo para las Montañas de Fuego de Lanzarote. Estos volcanes entraron en
erupción, por última vez, en el siglo XVIII, y sepultaron entre las lavas a
trece aldeas, convirtiendo la zona durante varios años en un verdadero
infierno.
Hoy el famoso diablillo de Timanfaya da buena suerte a los
que se acercan a tocarlo.
También está el Islote de Hilario, donde se producen
erupciones vaporíferas. El volcán está dormido, aunque activo. Cuenta la
leyenda que Hilario frecuentó esta zona durante cincuenta años con la única
compañía de su camella. Si es así, 25 años de un camello corresponden a un año
humano, por lo que en realidad sólo hubiera estado aquí dos años.
No se puede ver el magma porque éste se encuentra a mucha
profundidad, pero ese calor sube a través de las grietas hasta el exterior. Cada
minuto que pasa se produce un movimiento sísmico en este Parque Nacional. Es lo
que se llama una erupción efusiva (erupción tranquila, las grietas se han
abierto poco a poco).
En el Islote de Hilario se comprueba que el volcán está
activo a través de dos especie de pruebas. Los guardas del Parque nos pusieron
la tierra roja en las manos y esa tierra quemaba en las manos. A continuación, procedieron a
realizar la prueba de fuego y la de agua.
Prueba de fuego
En la prueba de fuego, con una especie de horca meten un
arbusto típico de la isla (que no tiene muchos más usos, ya que ni siquiera
sirve de forraje) en la grieta que hay en la tierra. Al cabo de unos segundos,
ese arbusto se saca ardiendo.
En la prueba de agua, se han acondicionado unos tubos en la
tierra; en ellos el guarda echa agua y al cabo de tres segundos exactos sale un
chorro de vapor de agua.
La barbacoa de Timanfaya (Restaurante en el Islote de
Hilario)
En el Islote de Hilario de ha habilitado un restaurante con
unas barbacoas que se alimentan del fuego de las entrañas de la tierra. Esto
es, todo lo que se cocina en el restaurante pasa por estas barbacoas que cogen
el calor de la tierra. Es una cocina completamente natural.
El Islote de Hilario es el único lugar del Parque donde los
visitantes pueden salir y caminar. El resto del Parque Nacional de Timanfaya es
de acceso restringido y sólo se puede visitar en el autobús, sin bajarse del
mismo. Son 45 minutos en autobús (o en coche) por una vía muy estrecha y con
muchas curvas.
Entre 1726 y 1730 se produjeron aquí frecuentes temblores de
tierra. A finales del verano de 1730, se produjo una gran erupción, que plasmó
el cura de Yaiza, Don Andrés Lorenzo Curbelo, en su diario Cuando ardieron los volcanes. Según los apuntes del párroco de Yaiza, esta
serie de erupciones volcánicas duró seis años, con fases de diferente
intensidad, y en estos años se destruyó todo vestigio de vida.
El Manto de la Virgen es un hueco que crea fumarolas
(vapores salidos del interior de la tierra). Se llama así, obviamente, porque tiene la forma del manto de una Virgen. Se tiene que ver a través del
cristal del autobús.
Cuando me hablaron de fumarolas, tengo que reconocer que no
me parecieron tan impresionantes como las que vi en Rotorua (Nueva Zelanda).
Las erupciones del Timanfaya son de tipo fisural: se trata
de fisuras de varios kilómetros de longitud, a través de las cuales salen
lavas, formando conos por acumulación de elementos y formando un terreno
horizontal. Estas lavas llegaron al mar, y al contacto con el agua crearon
grandes columnas de vapor, lo que hizo que la superficie de la isla de
Lanzarote aumentara.
Las corrientes de lava y las nubes de arena volcánica
destruyeron casas, pastos y cultivos. Obligaron a los habitantes de Yaiza a
huir en numerosas ocasiones. Cinco meses después del inicio de la primera
erupción, emigró de Lanzarote más de la mitad de la población. Trece
poblaciones habían quedado sepultadas. En ese momento y ante la intensidad y la
continuidad de las erupciones, se pensó incluso evacuar a todos los habitantes
de la isla.
Las bocas por donde salía el magma han quedado sepultadas
con el paso del tiempo.
La fauna y flora autóctonas de esta tierra desolada por el
fuego están limitadas a aves, lagartos, líquenes y unos pequeños insectos de
vida nocturna. El animal más grande de esta zona es un ave carroñera llamada ‘aguirre’.
El más pequeño es un insecto cavernícola de menos de un centímetro de longitud.
Hay una planta que crece en ciertas zonas del Parque. Se la
conoce como vinagrera o calcosa. La trajeron de la isla del Hierro, aunque la
plantaron en el Norte de Lanzarote. Los vientos alisios la arrastraron hasta el
Parque Nacional. Esta planta afea el paisaje. Es por ello que se creó una
iniciativa para erradicarla.
De los conos volcánicos surgieron coladas de lava que
llegaron a la costa, algunas por vía subterránea (creando los tubos
volcánicos). Así se forman algo parecido a las estalagtitas y estalagmitas: los
estafilitos (goterones de lava).
El del Timanfaya es un paisaje lunar. El Valle de la Tranquilidad
se asemeja muchísimo al paisaje donde en 1969, el astronauta norteamericano
Neil Armstrong posó los pies en la Luna.
El Parque Natural se caracteriza por su quietud, lo que
atrae por las noches a millones de insectos de todo tipo.

Olivina incrustada en el basalto de una bomba volcánica
Lo que se conoce como bombas volcánicas salieron con la
erupción y llegaron a todas las partes de la isla. Tienen forma de esfera. Si
se parte esta especie de piedra, en su interior hay un mineral semiprecioso de
color verde: es la olivina.
Las Montañas del Fuego de Lanzarote corresponden a
erupciones efusivas, que se producen a pocos metros. En este sentido, es muy
parecido a Hawai.
En la base del Parque Natural se encuentra un laboratorio
que estudia las erupciones de lava.
En 1730, el núcleo principal de la erupción se localizó en
el Macizo del Fuego. En la parte superior se crean crestas que forman islotes,
donde se refugiaron los animales que sobrevivieron a la erupción. En las
Montañas del Fuego se puede ver la grieta principal que originó esto. Se trata
de un cono anular con un cráter único. El fondo del cráter se hunde hasta 100
metros por debajo de la base externa. A veces se ve un polvillo amarillo que
cubre las piedras, que procede de las arenas del Sahara que arrastran los
vientos alisios.
Las últimas erupciones de Lanzarote tuvieron lugar en 1824,
y vinieron precedidas por diez años de muchos movimientos sísmicos (numerosos
terremotos). Se produjeron en el Islote de Hilario. Hilario plantó aquí una
higuera que nunca dio fruto porque la planta no podía alimentarse del fuego.
La Tacita de Chocolate
Después de 45
minutos a través del Parque Nacional, paramos en las faldas del Timanfacha, en
el Echadero de los Camellos.
Había cientos de camellas allí. En realidad eran dromedarias
adolescentes (mahalulu), todas hembras. Las camellas pueden soportar hasta 150
kilos y suelen hacer grandes caminatas.
Los camelleros eran todos venidos del norte de África.
La siguiente parada había de ser en Yaiza. No vimos el
pueblo, sino que era una parada para comprar artesanía. Allí vimos las rocas de
basalto con trozos de olivina incrustados, e incluso joyas de color verde tras
haber sido tratada la olivina.
Muchos nombres de poblaciones lanzaroteñas son nombres de
mujeres. Yaiza y Teguise fueron princesas guanches. De hecho, hay una princesa
viviendo en la isla (la princesa Alisia de Grecia).
Yaiza fue fundada a principios del siglo XVII por campesinos
emigrados de la Península. Es uno de los pocos pueblos de los alrededores de
las Montañas de Fuego que no fueron sepultados por las erupciones transcurridas
entre 1730 y 1736.
La antigua ermita de Nuestra Señora de los Remedios de Yaiza
conserva la imagen de San Marcial de Limoges, patrón de la isla.
Pasamos junto a las antiguas salinas que se conservan intactas
en la isla de Lanzarote. César Manrique las llamaba “las perlas del Atlántico”.
A principios del siglo XX estaban todas activas, los cocederos se encontraban
llenos y, cuando el agua se evaporaba, salía la sal, quedando una capa blanca.
Donde se encontraban las salinas era la antigua costa, pero
un banco de arena natural cerró la costa.
Los propietarios originales de las salinas eran la familia
Jehó, de los que hoy sólo queda un hotel rural en las cercanías.
La cristalización de la sal tarda 25 días. En los cocederos
se pueden ver los diferentes colores de las diversas fases. En una de las fases
finales, entra un insecto que se llama artemia. En la actualidad, se recogen
catorce cosechas al año.
En las Salinas del Janubio se produce la mayor parte de la
sal que necesitan las industrias pesqueras de Lanzarote.
A continuación fuimos a ver los Hervideros. Hervideros o
bufones son una especie de chimeneas y grietas abiertas en los acantilados. Cuando
el mar está furioso, empuja el agua con fuerza y el agua pasa por esas grietas
y chimeneas produciendo un ruido estruendoso y saliendo a la superficie como un
géiser.
En la playa de la bahía se extiende una laguna verde
esmeralda separada del mar por una playa. La laguna se ubica junto a un
acantilado volcánico estratificado. Un fotograma de la película Hace un millón
de años se rodó en esta laguna, concretamente donde Raquel Welch sale de la
misma en bikini, poniendo de moda el bikini en Lanzarote.
Tráiler de Hace un millón de años (1’05’’)
La película es de 1966 y en aquella época las mujeres de
Lanzarote iban completamente tapadas, por lo que que una actriz estadounidense
posara en bikini en un país y en una época en que el destape estaba mal visto
tuvo que ser algo completamente extraordinario.
La laguna se formó hace millones de años por un hidrovolcán
(se originó en el mar). Es un volcán muy frágil, formado por capas que se
pueden caer.
El color de la laguna es de color verde, debido a un alga
marina (rupia marítima). Se une al mar por un canal que desagua. Es paraje
protegido desde 1987, y desde entonces está prohibido bañarse en la laguna. Tiene
12 metros de profundidad. Hay una playa de arena negra, peligrosa cuando baja
la marea.
Después de una comida a base de bufet libre, en un
restaurante donde se desató el caos, fuimos a visitar una bodega a La Geria.
En Lanzarote existen tres tipos de cultivo: enarenado
natural (se cultiva sin modificar el campo), el enarenado artificial (el
campesino acondiciona el campo) y en jable (viene de la palabra francesa que
significa “sable”, es el cultivo de arena en la playa; así se cultivan el
boniato, la batata dulce, la sandía y el melón).
El paisaje de Lanzarote está conformado por piedra granulada
de color negro en contraste con las construcciones de color blanco. Esta piedra
volcánica absorbe el agua. El agua se filtra y va a terreno fértil. Las casas
antiguamente se pintaban con cal porque la cal aísla el agua y el calor.
La Geria es la comarca vinícola de Lanzarote. Está formada
por kilómetros de hoyos donde se plantan una o dos cepas. El vino conocido como
malvasía es el más común cultivado en Lanzarote. En la isla hay más de veinte bodegas.
La cepa está plantada en terreno fértil, aunque parezca que
se encuentra plantada en terreno volcánico. Los viticultores subsisten por las
subvenciones. La vendimia es muy dura. Yo me preguntaba cómo podrían meter los
tractores ahí, y es que no pueden, tienen que hacerlo a pie y portando todos
los cestos con las uvas. No hay espacio para que entren los vehículos. En el
mes de febrero se cortan los sarmientos.
Nos explicó la guía que la palabra “guagua” para designar a
los autobuses es un cubanismo, por los primeros trenes de vagones que llegaron
a Cuba, ya que los cubanos llamaban “guagua” a los vagones y lo trajeron a
Canarias, donde comenzaron a llamar “guagua” a los autobuses.
A los de Lanzarote se les llama “conejeros” o “conejeras”,
además de lanzaroteños.
Está prohibido colocar vallas publicitarias en toda la isla,
por lo que no se ven anuncios, lo que hace que la mezcla entre la mano del
hombre y el entorno natural no sea tan brusca. Pero tampoco estamos
acostumbrados a verlo tan limpio de toda esa publicidad.
En los pueblos de interior, las casas tienen dos plantas; en
Arrecife, el máximo son siete plantas, con la excepción del famoso hotel que es
anterior a la aprobación de la ley sobre la construcción en Lanzarote. También
por ley el color predominante es el blanco.
La isla tiene una población aproximada de 130.000
habitantes. Lanzarote cuenta con siete Ayuntamientos. El terreno más barato es
en Arrecife y el más caro en Puerto Calero.
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