martes, noviembre 20, 2012

La vida es un instante

Cuando una tragedia nos toca de cerca siempre nos hace pensar un poco en todo, quizás más intensamente de lo que hemos hecho en los últimos meses. A lo largo de nuestras vidas, tenemos que despedirnos de mucha gente. Lo normal es que sean personas que ya tienen su vida hecha, no personas a las que aún les queda toda una vida por vivir. 
Es duro e incierto. Es injusto que en nuestra vida tengamos que despedirnos de una persona joven. 

Podría recordar todas las personas cercanas que se me han ido en la vida. Podría recordar las personas jóvenes cuya hora llegó y aún no atino a comprender cómo es posible que de repente su vida se haya esfumado... en un mínimo instante. Son preguntas que no obtienen respuesta. Pero nos hacen concienciarnos de que nuestra vida podría acabar de un instante a otro, tan rápido como para que ni siquiera nos dé tiempo a pensar en ello.

Soy consciente de que mi conmoción en el momento presente es similar a la conmoción que ha causado la noticia en toda la comarca.

Vivamos pues... como si mañana fuera el último día de nuestras vidas.

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