
La primera vez que vi "El hombre de la máscara de hierro" lloré en varias ocasiones. Hoy también se me encogía el corazón en ciertos momentos, aunque ya no me trago todas las películas de Leonardo di Caprio simplemente por salir en ellas. Hoy aprecio más el reparto de esta película de aquellos que hacen de mosqueteros, el mito creado por Alejandro Dumas, e inmortalizado para siempre bien como leyenda, bien en Hollywood, de tantas y tan dispares maneras.
Jeremy Irons (Aramis), Gerard Depardieu (Porthos), John Malkovich (Athos) y Gabriel Byrne (D´Artagnan) han terminado con sus días de gloria, sus años dorados, y viven retirados del mundo de la realeza, excepto D´Artagnan, convertido en capitán de los mosqueteros. Juntos volverán a reunirse para devolver al reino lo que es suyo, y desvelar un secreto que nadie sabe.
El reparto es cojonudo, todo hay que decirlo.
Siento decirlo pero... D´Artagnan muere. Aunque poco importa, pues es como el ave fénix que renace de sus cenizas, a través de la literatura o el cine, volverá a resurgir de nuevo como el héroe o mito en que se ha convertido con el paso del tiempo.
Hace mucho que me leí Los tres mosqueteros. Pasaron dos años desde que me regalaron el libro, que con una letra diminuta para mi edad y sin haber llegado antes a mis manos un volumen tan extenso no me atrevía nunca a empezarlo. Cuando me consideré preparada para cogerlo habían pasado unos años (tendría 10 años cuando me lo regalaron). Gocé con la lectura. Lo acabé y quise leer la "continuación": Veinte años después, si se puede considerar continuación ese paréntesis de 20 años en la vida de esos cuatro hombres. Lo que sí es cierto es que los protagonistas también son los mosqueteros del rey que conocimos en la primera parte. Todavía no lo he conseguido.
Poco tiempo después llegó a mis manos el que siempre he considerado como mi libro preferido, El Conde de Montecristo, con más de 1000 páginas, me deleité con su lectura. Es, de hecho, el único libro que me leería varias veces (nunca leo un libro más que una sola vez).
Hablo de Alejandro Dumas padre. Su hijo también fue un escritor, aunque mucha gente tiende a equivocarlos. Fue más famoso el padre y de hecho, como autor literario, para mi gusto es mucho mejor. De Alejandro Dumas hijo me leí La Dama de las Camelias y me decepcionó un poco. Quizás es que me esperaba la misma maestría heredada de su padre, pero es algo mediocre en comparación con su progenitor.
Jeremy Irons (Aramis), Gerard Depardieu (Porthos), John Malkovich (Athos) y Gabriel Byrne (D´Artagnan) han terminado con sus días de gloria, sus años dorados, y viven retirados del mundo de la realeza, excepto D´Artagnan, convertido en capitán de los mosqueteros. Juntos volverán a reunirse para devolver al reino lo que es suyo, y desvelar un secreto que nadie sabe.
El reparto es cojonudo, todo hay que decirlo.
Siento decirlo pero... D´Artagnan muere. Aunque poco importa, pues es como el ave fénix que renace de sus cenizas, a través de la literatura o el cine, volverá a resurgir de nuevo como el héroe o mito en que se ha convertido con el paso del tiempo.
Hace mucho que me leí Los tres mosqueteros. Pasaron dos años desde que me regalaron el libro, que con una letra diminuta para mi edad y sin haber llegado antes a mis manos un volumen tan extenso no me atrevía nunca a empezarlo. Cuando me consideré preparada para cogerlo habían pasado unos años (tendría 10 años cuando me lo regalaron). Gocé con la lectura. Lo acabé y quise leer la "continuación": Veinte años después, si se puede considerar continuación ese paréntesis de 20 años en la vida de esos cuatro hombres. Lo que sí es cierto es que los protagonistas también son los mosqueteros del rey que conocimos en la primera parte. Todavía no lo he conseguido.
Poco tiempo después llegó a mis manos el que siempre he considerado como mi libro preferido, El Conde de Montecristo, con más de 1000 páginas, me deleité con su lectura. Es, de hecho, el único libro que me leería varias veces (nunca leo un libro más que una sola vez).
Hablo de Alejandro Dumas padre. Su hijo también fue un escritor, aunque mucha gente tiende a equivocarlos. Fue más famoso el padre y de hecho, como autor literario, para mi gusto es mucho mejor. De Alejandro Dumas hijo me leí La Dama de las Camelias y me decepcionó un poco. Quizás es que me esperaba la misma maestría heredada de su padre, pero es algo mediocre en comparación con su progenitor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario