martes, diciembre 12, 2006

Des cimetières parisiens

Ava Inferi: The wings of emptiness

Cuando visité la ciudad de la luz tuve oportunidad de visitar dos cementerios célebres por quienes están enterrados allí. Son cementerios diferentes a como son en nuestro país, con tumbas y losas apelotonadas sin un orden definido, semejando un caos inaudito. A simple vista, cuando ves las calles de los cementerios piensas que es imposible no encontrar algo, porque el mapa parece que está bien explicado. Otra cosa es entrar dentro.
Así un día, tras abandonar el cercanías, me encontré frente al grueso muro del cementerio Père Lachaise. No imaginaba que encontrar la tumba de Jim Morrison me iba a llevar dos horas. Es imprescindible, si se va a París, visitar este cementerio. ¿Por qué? Porque allí están los últimos restos de celebridades como Oscar Wilde, Honoré de Balzac, Victor Hugo, Marcel Proust, La Fontaine, Molière, Camille Pisarro, Géricault, Délacroix, Jacques-Louis David, Isadora Duncan, Benjamin Constant, Maria Callas...
Eso sí, para encontrar cada tumba es necesario pasar un día como mínimo allí. Yo sólo quería ver la de Jim Morrison. Y la encontré, casi por casualidad. Me decepcionó un poco, quizás porque me esperaba algo más grandioso.

Cuando la encontré estaba tan cansada de pasear entre tumbas que no quise ver más. ¿Cómo podía saber que ese mismo día me iba a encontrar de nuevo en otro cementerio del mismo estilo? El cementerio de Montparnasse está algo más organizado y también cuenta con numerosas tumbas de gente famosa.



El cementerio de Montparnasse no está a las afueras de París como suelen estar en la gran mayoría de las ciudades los camposantos. Está rodeado de edificios inmensos, muy modernos y brillantes. Es un mar de contrastes: las viejas tumbas carcomidas por el tiempo y reverdecidas por el moho frente a las cristaleras de oficinas impersonales.
La torre de Montparnasse es el edificio más característico de la zona, que con su altura se deja ver por encima de las esculturas que claman al cielo, esculturas tristes, silenciosas, diciendo un adiós o igual sólo desean dulces sueños a todos aquellos que descansan allí para siempre.
Son muchas tumbas las que no llegué ni siquiera a encontrar: Guy de Maupassant, Julio Cortázar, Marguerite Duras y otras que no recuerdo ahora. Aquella tarde entre aires de otro mundo, rodeada del silencio más inaudito, caminando entre mármoles perfectos y piedras enmohecidas, aquel paseo fue, en definitiva, muy placentero.


Junto a la entrada principal y ubicada junto al muro de la parte derecha se encuentra la tumba de Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir. Es fácil encontrarla.

Sin embargo, más costosa fue encontrar la tumba de Charles Baudelaire, carcomida por el tiempo, pero siempre con flores frescas sobre la fría losa.


Adosado junto a otro muro se encuentra el cenotafio de Baudelaire. Impresiona la escultura de ese pensador con la mirada perdida y, sobre todo, el cuerpo yacente en la parte de abajo.

Pero si algo impresiona entre las tumbas es esa escultura que sobresale de la losa de Charles Sainte-Beuve. La tumba es antigua pero los rasgos clásicos de esa piedra son atrayentes.

No son famosos pero llama la atención por esos rasgos modernistas. La tumba de una familia que descansa eternamente en la dura cama de piedra.

Una tumba sencilla y moderna la de la familia del creador de los automóviles Citroën.

La vista del cementerio desde el cielo... De nuevo se ve el contraste entre lo antiguo y lo nuevo, entre los vivos y los muertos... Entre el ruido, el movimiento y la actividad de una de las ciudades más bellas del mundo disfrutan ellos de su descanso.
Las vistas de París desde la torre de Montparnasse son impresionantes.

Para ampliar: Cementerio Montparnasse: tumbas célebres

5 comentarios:

Anónimo dijo...

mu bonito, ya te lo dije anoche, y la musica pega de lujo con las fotos.

lo que no acabo de entender es porque esta el cementerio en todo el medio de la ciudad, a mi me daria cosa currar o vivir al lado de un sitio asi, por bonitas que seas las tumbas.

Anónimo dijo...

a mí me costó bastante menos encontrar la de Morrison :D, y me hice una foto junto a la de Oscar Wilde

el de Montparnasse no sabía ni que existía, me enteré cuando estaba arriba, en el rascacielos.Cuando subí era de noche, y me sorprendió ver un enorme cuadrado sin iluminar...ya me imaginé que se trataba de un cementerio pero de todas formas pregunté para estar seguro :D

K dijo...

Pues ayer buscando las tumbas me enteré de que en Montmartre hay un tercer cementerio de gente famosa. Y seguro que hay más :P

Jose, que me acordé de ti por la de Oscar Wilde (nos entendemos ^^).

Wolfie, yo tampoco lo sé. Todas las ciudades se van ampliando. París nació alrededor de la Île de la Cité, donde están Notre-Dame y la Sainte Chapelle. Allí fue quemado el famoso maestre de la Orden del Temple, Jacques de Molay, varios siglos después.
La ciudad se fue ampliando a orillas del Sena. Y Montparnasse queda lejillos. Un día ese cementerio estaría situado a las afueras, pero tiempo después fue engullido por la gran ciudad.

No me preguntes cómo sé la historia del nacimiento de París. Un día estuve leyéndome su historia. Es muy interesante. Cualquier historia en general tiene algo que llama la atención.

Anónimo dijo...

Hola.

Bueno, pues ya que el tema va sobre cementerios, he escaneado otro cementerio atípico.

http://img182.imageshack.us/my.php?image=cementeriomarpn7.jpg

La imagen esta sacada del librillo que trae el album Achtung Baby de U2 (muy bueno, por cierto).

Si lo tenéis a mano, podéis ver la imagen original, corresponde a la canción Until the end of the world.

Me resulta una imagen curiosa (y me llamó la atención desde que me compré el disco, ya hace unos años).

En la original se aprecia mejor que le han metido un filtro de verdes para resaltarlos (además es una página totalmente negra en la que esa imagen contrasta mucho más)..

¿Es un cementerio o un jardín? (y a la orilla del mar).

La separación entre él "y el resto del mundo" es un seto que no medirá más de un metro (en comparación con las cruces), es decir, que cualquiera que pase caminando al lado (y se ven: un coche aparcado, un chiringuito y barcos, indicando que es un lugar de tránsito), simplemnte lo verá igual que por aqui puedes toparte con un macizo de flores en un parque.

En cualquier caso una imagen curiosa.

..Un Saludo..

P.D: supongo que la forma que se tiene de ver la vida y la muerte, puede convertir el mismo trozo de tierra, tanto en un tabú oscuro y tétrico, como en un sitio para sentarse a ¿contemplar, meditar... fumar?

K dijo...

La imagen es genial, un cementerio mezclado con el mundanal ruido, con cada individuo, con las actividades peculiares de la vida en marcha.
Es curioso y a la vez extraño. Esa quietud silenciosa del cementerio junto a lo que se supone ruido y movimiento fuera de sus muros. Y el mar. Me encanta el mar.
Gracias por la imagen ;)

Tengo el disco, pero no el librillo :$