jueves, diciembre 14, 2006

El viajero en el tiempo


Ocurrió en Nueva York un caluroso día de verano de 1950 sobre las 11 de la noche cerca de Times Square.
La noche era calurosa. La calle estaba plagada de gente: personas que salían de la última representación teatral del día, de los cines de la populosa Quinta Avenida o simplemente aprovechaban la buena temperatura para dar una vuelta. De todos los transeúntes destacaba uno entre la multitud. Estaba alterado, distraído, impresionado por lo que sus ojos veían y caminaba "despistado" entre los vehículos como si no fuera consciente del riesgo de que podía ser atropellado.
Hasta que sucedió lo más previsible. Un automóvil no frenó a tiempo y se lo llevó por delante, produciendo la muerte inmediata de aquel individuo tan extraño. Alrededor del cuerpo sin vida se arremolinó un nutrido grupo de curiosos. Enseguida llegó la policía que, tras un primer reconocimiento, determinó que se trataba de un hombre de unos 30 años.
El atropello del hombre no hubiera tenido más relevancia si no fuese por el aspecto tan extraño del muerto. Sus ropas estaban anticuadas (del siglo XIX); llevaba un largo abrigo de color negro, unos zapatos puntiagudos con hebilla, un amplio sombrero a juego y unos pantalones estrechos, todo confeccionado con una tela gruesa, muy poco apropiada para esa época del año.
Más aún llamó la atención el inusual contenido en los bolsillos del hombre. Cuando la policía extrajo sus objetos personales encontraron tarjetas de visita a nombre de Rudolf Fenz. También llevaba unos recibos que hacían referencia a una suma entregada por la manutención de unos caballos y un carruaje, billetes y monedas en perfecto estado pero fuera de circulación, y una carta dirigida al mismo nombre, Rudolf Fenz, con matasellos de junio de 1876.
La Oficina de Desaparecidos del Estado de Nueva York se encargó de investigar la identidad del fallecido y encontrar a sus familiares. Así comenzaron buscando emigrantes de origen europeo que tuviesen Fenz por apellido, pero estas investigaciones no dieron ninguna pista. Nadie conocía a Rudolf Fenz y en la guía telefónica tampoco figuraba su nombre. Además no aparecía en los registros de los seguros médicos. Parecía como si aquel hombre no existiese.
Cuando ya lo daban todo por perdido, alguien encontró un número de teléfono en un listín telefónico del año 1939 en el que figuraba el nombre de Rudolf Fenz Junior.
Los investigadores se pusieron en contacto con esta dirección, donde encontraron a la viuda de Rudolf Fenz Jr, que resultó ser hijo de Rudolf Fenz, un hombre que había desaparecido después de trabajar durante muchos años en un banco. La viuda comentó que su suegro había desaparecido misteriosamente en la primavera de 1876, cuando salió a dar un paseo por el campo, mientras fumaba un cigarro, pues en su casa no podía hacerlo porque su mujer no se lo permitía.
Los investigadores respiraron aliviados tras escuchar estas declaraciones y después de consultar la lista de desaparecidos del año 1876, donde figuraba la denuncia de la familia, que buscaba el paradero de Rudolf Fenz, de 29 años de edad. Según el informe, la descripción de la ropa del desaparecido en el siglo XIX coincidía con la del atropellado, incluso había una pequeña fotografía que confirmaba que era el mismo hombre que sufrió el trágico accidente.
Ésta es la historia de Rudolf Fenz que, por alguna razón desconocida, realizó un viaje de 74 años en el tiempo. Tal vez cruzó la barrera entre dos universos y se encontró en un mundo paralelo al suyo, o fue víctima de una abducción. Sea lo que sea, no deja de ser una historia fascinante.

Al final es cuando llegan las preguntas: ¿qué le pudo pasar a este hombre? ¿por qué no había envejecido? ¿habría viajado en el tiempo reapareciendo, tiempo después, en un futuro que no era el suyo?
Hubiera sido interesante tener una conversación con él si no hubiera perdido la vida tan rápidamente. Es posible que tuviera muchas cosas que enseñarnos, como nosotros podríamos explicarle todo lo que había cambiado el mundo en su ausencia.
Hay tantos enigmas que no tienen explicación por ahí...

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