
No es el rincón más iluminado del planeta en estas noches invernales aunque sí de Salamanca. La Plaza Mayor brilla más que ningún sitio. Se merece una mención especial pues la he visto de muchas maneras; la he visto otras navidades y ha paseado por ella decorada de muchas maneras diferentes. Me gusta más el belén que han puesto ahí otras veces, porque un belén siempre nos dice más que un árbol de colores. La he visto llena de esculturas, con puestos de libros, con escenarios habilitados para conciertos e infinidad de cosas más.
Y pasé por allí con el árbol recién puesto, un árbol solitario que sin decoración era muy triste.


Es un detalle de uno de los balcones del segundo piso, donde se forma una especie de faldón de luces. De hecho este año hay muchos sitios "forrados" con luces igual que los balcones de la Plaza.
Y he pasado por allí con la luz matinal, donde el árbol sin luces seguía destilando bastante elegancia. O quizás es únicamente la elegancia de la Plaza.

No es tan impresionante como por la noche, pero sigue brillando por su sencillez. Por las noches está vigilado por si a algún "vándalo" bajo los efectos del alcohol le da por encaramarse a las ramas y trepar hasta la punta.

Lo que no llama mucho la atención durante el día es el amasijo de hierros que forman la estrella. Creo que la de mi pueblo es más grande, debe serlo cuando se ve brillar desde la carretera. A ver si me acuerdo y le hago una foto cuando esté allí.

De todas formas, a mí la Plaza Mayor me gusta más por la noche, y no ahora especialmente porque tenga la decoración de la época, sino también cuando llueve y suenan los zapatos sobre el pavimento mojado, o un domingo a las 12 que no suele haber mucha gente, pues es cierto que es uno de los lugares más concurridos de la ciudad. Ahí, bajo la estrella, bajo el reloj del Ayuntamiento, es el punto donde todo el mundo queda. Es el centro más céntrico y el lugar que todo el mundo debe conocer antes que ningún otro sitio.
Y pasé por allí con el árbol recién puesto, un árbol solitario que sin decoración era muy triste.


Es un detalle de uno de los balcones del segundo piso, donde se forma una especie de faldón de luces. De hecho este año hay muchos sitios "forrados" con luces igual que los balcones de la Plaza.
Y he pasado por allí con la luz matinal, donde el árbol sin luces seguía destilando bastante elegancia. O quizás es únicamente la elegancia de la Plaza.

No es tan impresionante como por la noche, pero sigue brillando por su sencillez. Por las noches está vigilado por si a algún "vándalo" bajo los efectos del alcohol le da por encaramarse a las ramas y trepar hasta la punta.

Lo que no llama mucho la atención durante el día es el amasijo de hierros que forman la estrella. Creo que la de mi pueblo es más grande, debe serlo cuando se ve brillar desde la carretera. A ver si me acuerdo y le hago una foto cuando esté allí.

De todas formas, a mí la Plaza Mayor me gusta más por la noche, y no ahora especialmente porque tenga la decoración de la época, sino también cuando llueve y suenan los zapatos sobre el pavimento mojado, o un domingo a las 12 que no suele haber mucha gente, pues es cierto que es uno de los lugares más concurridos de la ciudad. Ahí, bajo la estrella, bajo el reloj del Ayuntamiento, es el punto donde todo el mundo queda. Es el centro más céntrico y el lugar que todo el mundo debe conocer antes que ningún otro sitio.
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