
Debido a las circunstancias adversas me he visto obligada a cambiar el nombre del blog, cosa que no me hace mucha gracia, pues ya me había acostumbrado.
Ésta es la cuarta vez que lo cambio. Las primeras fue en plan guasa. Al final decidí dejar el que tenía, que duró bastantes meses.
He recibido hoy críticas que no me han gustado. Es por eso quizás que tengo mi blog con un status oculto para que sea difícil encontrarlo. Me da igual que lo critiquen, pero si lo hacen que se aseguren de que la crítica va bien encaminada. Pues no se puede criticar una película sin haberla visto antes ni se puede hacer una buena crítica de un libro sin haberlo leído primero. Por eso me ha sentado mal. Acepto las críticas siempre y cuando tengan razón de ser, mientras tanto las evitaré.
Que quede claro que yo no escribo más que por la vital necesidad de escribir, no para desahogarme ni para producir compasión en el otro, sino simplemente porque me apetece. Porque me parece un medio de comunicación más, una forma de expresar ideas y esto tiene un buen formato para acumular experiencias y anécdotas, por eso quizás lo de "coleccionar momentos" le venga que ni pintado, aunque a mí realmente no me gusta mucho la dirección actual. Simplemente es lo primero que me ha pasado por la mente. Como la prisa me carcomía por dentro así se queda ya.
Por lo demás y para los que leen, gente que aprecio de un modo u otro, sólo quería dejar claro una cosa. Esto no es un diario ni un montón de textos escritos al azar. En todo lo que escribo dejo una parte de mí, aunque a veces sea difícil encontrarla. Nunca quise comenzar un blog y cuando hace nueve meses me dio por comenzar uno sólo lo leía una persona. Aquella persona estaba invadida por una tristeza permanente y mis palabras fueron una especie de aliento. Y durante un tiempo éste fue un medio de consuelo. Le animé a través de esto y por eso mismo me siento orgullosa de escribir en un blog. Creo que esa persona, esté donde esté, ahora es más feliz que en aquellos días de abril.
Con el paso del tiempo empecé a escribir sobre más cosas y, evidentemente, di la dirección a más gente. A otros nunca llegué a dársela. Sé de gente que sabía mi estado de ánimo tras leer algo que yo había escrito (eso es algo que no puedo evitar, se me nota si estoy contenta o triste según mi forma de escribir). Y sé de gente que ha intentado encontrarme entre la inmensidad oceánica de los blogs sin éxito alguno.
Si lo tengo oculto simplemente es porque hablo muchas veces de mí, de cosas que no quiero que sepa cualquiera. Y aunque a veces esto pueda parecer un diario, siempre he evitado escribir de esa forma. Escribir algo que te ocurre cierto día no significa escribir todo lo que te ha pasado. Supongo que en un diario escribiría todo lo que me pasa y aquí no suelo hacerlo.
Nada más. Necesitaba explicarme.
Ésta es la cuarta vez que lo cambio. Las primeras fue en plan guasa. Al final decidí dejar el que tenía, que duró bastantes meses.
He recibido hoy críticas que no me han gustado. Es por eso quizás que tengo mi blog con un status oculto para que sea difícil encontrarlo. Me da igual que lo critiquen, pero si lo hacen que se aseguren de que la crítica va bien encaminada. Pues no se puede criticar una película sin haberla visto antes ni se puede hacer una buena crítica de un libro sin haberlo leído primero. Por eso me ha sentado mal. Acepto las críticas siempre y cuando tengan razón de ser, mientras tanto las evitaré.
Que quede claro que yo no escribo más que por la vital necesidad de escribir, no para desahogarme ni para producir compasión en el otro, sino simplemente porque me apetece. Porque me parece un medio de comunicación más, una forma de expresar ideas y esto tiene un buen formato para acumular experiencias y anécdotas, por eso quizás lo de "coleccionar momentos" le venga que ni pintado, aunque a mí realmente no me gusta mucho la dirección actual. Simplemente es lo primero que me ha pasado por la mente. Como la prisa me carcomía por dentro así se queda ya.
Por lo demás y para los que leen, gente que aprecio de un modo u otro, sólo quería dejar claro una cosa. Esto no es un diario ni un montón de textos escritos al azar. En todo lo que escribo dejo una parte de mí, aunque a veces sea difícil encontrarla. Nunca quise comenzar un blog y cuando hace nueve meses me dio por comenzar uno sólo lo leía una persona. Aquella persona estaba invadida por una tristeza permanente y mis palabras fueron una especie de aliento. Y durante un tiempo éste fue un medio de consuelo. Le animé a través de esto y por eso mismo me siento orgullosa de escribir en un blog. Creo que esa persona, esté donde esté, ahora es más feliz que en aquellos días de abril.
Con el paso del tiempo empecé a escribir sobre más cosas y, evidentemente, di la dirección a más gente. A otros nunca llegué a dársela. Sé de gente que sabía mi estado de ánimo tras leer algo que yo había escrito (eso es algo que no puedo evitar, se me nota si estoy contenta o triste según mi forma de escribir). Y sé de gente que ha intentado encontrarme entre la inmensidad oceánica de los blogs sin éxito alguno.
Si lo tengo oculto simplemente es porque hablo muchas veces de mí, de cosas que no quiero que sepa cualquiera. Y aunque a veces esto pueda parecer un diario, siempre he evitado escribir de esa forma. Escribir algo que te ocurre cierto día no significa escribir todo lo que te ha pasado. Supongo que en un diario escribiría todo lo que me pasa y aquí no suelo hacerlo.
Nada más. Necesitaba explicarme.
3 comentarios:
bueno, al fin te toco cambiarla, ahora esperemos que no te toque cambiarla mas
un beso.
coño, el de antes era yo, no se si lo borre o que hice, que torpe soy
lo que decia que esperemos que no tengas que volver a cambiarlo por causas de fuerza mayor.
un beso K
Me quedé algo loca al leer el primer comentario, aunque sabía que era de un alma amiga :D
Hoy no me apetece escribir, aunque tengo pendiente algo que se me borró el fin de semana. Me dio error y me reinició el pc: todo lo que había escrito, con fotos y demás, se me borró :( Eso fastidia mogollón.
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