
En cada minuto que pasa siempre hay un rincón para soñar. Septiembre es un mes para soñar. El otoño nos lleva a la nostalgia de los días estivales que se fueron, a la melancolía de los días de lluvia. A quitar suavemente el pelo de sus ojos, mirarle y susurrarle lo guapo que está, y caminar juntos haciendo crujir las hijas de arce secas bajo nuestros pies...
No hay comentarios:
Publicar un comentario