Me han dado las tres en la oficina. Ha venido mi cuñada a ver si nos marchábamos a comer, ya que hoy, al ser su cumpleaños, teníamos comilona en casa. Estábamos con los pasteles cuando he levantado los ojos.
Él... Raudo, pero al menos hoy he visto cómo levantaba la mano.
Ya podía encontrarme con él siempre que me quedo de más en la oficina.
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